Anuncio. El ex jefe de las FFAA de la única potencia atómica musulmana

El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, dimitió

Se adelantó al proceso de destitución que le iba a iniciar el Parlamento.

Martes 19 de agosto de 2008 | 3:37
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail
Pakistán. El presidente perdió el apoyo del Ejército y de Estados Unidos.

El presidente paquistaní Pervez Musharraf anunció el lunes su renuncia, la víspera de que la mayoría parlamentaria le iniciara un proceso de destitución impulsado por el gobierno.

Con una popularidad hundida, el ex jefe de las Fuerzas Armadas que se puso al frente de la única potencia nuclear militar del mundo musulmán en 1999, tras un golpe de Estado, cedió ante la presión de sus adversarios políticos.

Musharraf vio también debilitarse en los últimos meses el apoyo del ejército y de Estados Unidos, que hasta hace poco tuvo en él a un aliado clave en su “guerra contra el terrorismo”.

“Después de analizar la situación y consultar a consejeros legales y aliados políticos, decidí dimitir”, dijo Musharraf con semblante grave, en una alocución televisada.

“Dejo mi futuro en manos del pueblo”, añadió, tras un discurso en el que defendió su gestión y tachó de infundadas las acusaciones en su contra, entre las que figuran violar la Constitución destituyendo a los jueces que iban a pronunciarse sobre su reelección en octubre de 2007, e instaurar ilegalmente el estado de excepción en noviembre. Musharraf fue reelegido de manera controvertida, por la vía parlamentaria, en octubre de 2007.

Poco después renunció al cargo de jefe del ejército, en una tentativa de difuminar su imagen autoritaria.

Su popularidad, sin embargo, ya había iniciado una caída dramática, afectada por su tentativa de acabar con el poder del presidente de la Corte Suprema y por la espiral de violencia terrorista que sacudía al país.

Los ataques de los talibanes provocaron más de 1.000 muertos, incluida la ex primera ministra Benazir Bhutto, que había regresado del exilio para presentar batalla a los partidarios de Musharraf en las elecciones legislativas.

Musharraf, que había sido reelecto en octubre de 2007 por cinco años, impuso el estado de excepción en noviembre, tres meses antes de las elecciones legislativas, alegando la necesidad de frenar la ola de atentados y de enfrentar la crisis con el Poder Judicial.

Sin embargo, sus aliados sufrieron una estrepitosa derrota en los comicios, ganados por una coalición de partidos liderada por el Partido del Pueblo Paquistaní (PPP, de la difunta Bhutto), y de la que también forma parte el ex primer ministro Nawaz Sharif, derrocado por Musharraf en 1999. La coalición gubernamental hostil al jefe de Estado, formada en marzo, se comprometió el 7 de agosto a lanzar el proceso de destitución del ex general. Este martes se disponía a presentar la moción de destitución ante el Parlamento.

Varios colaboradores cercanos de Musharraf excluyeron la idea del exilio, mientras la prensa paquistaní se preguntaba este lunes sobre un eventual “acuerdo” que le evitaría ser procesado a cambio de la dimisión.

En la calles de la grandes ciudades del país, numerosos paquistaníes salieron a la calle, bailando y profiriendo eslóganes hostiles al presidente saliente.

El lunes por la tarde, Musharraf se despidió del ejército en una última guardia de honor en la presidencia. Más tarde tenía previsto entregar su dimisión al presidente de la Asamblea Nacional, la cámara baja del Parlamento.

A la espera de la elección de su sucesor por el Parlamento y las asambleas provinciales, el presidente del Senado, Mohamedmian Sumro, será el presidente interino.

La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, reaccionó diciendo que Estados Unidos continuará “trabajando con el gobierno paquistaní”, tras el anuncio de renuncia de Musharraf.

Rusia dijo esperar que la salida de Musharraf no tenga “consecuencias negativas” para la “estabilidad” del país.

India calificó de “cuestión interna” la dimisión, mientras que el gobierno afgano esperaba que el anuncio de dimisión del presidente paquistaní contribuya a reforzar la democracia y la estabilidad en Pakistán.

El ministro de Exteriores británico David Miliband dijo que la dimisión pone fin a “un período crítico en la historia de Pakistán”.

Las potencias occidentales quieren que Pakistán resuelva la crisis lo antes posible para concentrarse en la lucha contra las milicias islamistas talibanes y la red Al Qaeda en las regiones fronterizas con Afganistán, donde unas 500 personas murieron la semana pasada.

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Comentarios


Domingo 12 de Febrero, 2012
Montevideo, UY
Mayormente nublado, 14 °C