Moscú rechazó denuncias de torturas y violaciones

Rusia designa observador de DDHH en Chechenia

El portavoz de Putin en Chechenia, Sergei Yastrzhembsky, rechazó enfáticamente las denuncias de que las tropas rusas hayan torturado, violado y ejecutado a civiles en centros de detención y acusó a algunos medios de prensa de difundir mentiras.

Yastrzhembsky dijo también que los combatientes chechenos están siendo obligados por las tropas rusas a retroceder en las montañas del sur de Chechenia.

Pero un portavoz rebelde pronosticó una larga e intensa guerra de guerrillas.

Fuentes del Kremlin dijeron a Reuters que Putin designó a Vladimir Kalamanov, el jefe del servicio de inmigración, como su representante de derechos humanos en Chechenia.

Kalamanov, un diplomático de carrera, estuvo vinculado con el inicio del conflicto, cuando supervisó el flujo de decenas de miles de refugiados huyendo de Chechenia a la vecina Ingushetia.

Rusia afirma que está combatiendo al terrorismo en Chechenia, pero hace frente a fuertes críticas de varias naciones occidentales sobre su manejo de la ofensiva militar. Los reclamos apuntan a que el supuesto uso desproporcionado de la fuerza provoca la muerte de muchos civiles.

El ministro de Defensa ruso, Igor Sergeyev, dijo que la ofensiva militar, que se encuentra en su quinto mes, concluirá pronto, según consignó la agencia de noticias Interfax.

Pero el portavoz rebelde, Movladi Udugov, en declaraciones telefónicas a Reuters desde un lugar no precisado, afirmó que la guerra apenas comienza.

«La estrategia de los combatientes chechenos es librar una guerra de guerrillas, asestando poderosos golpes a nuestros enemigos. La guerra continuará en el territorio checheno. En cualquier lugar que haya un (soldado) ruso, allí estará el combate», declaró Udugov.

Rusia rechaza acusaciones

En los últimos días, grupos de derechos humanos y varios medios de prensa occidentales, criticaron también las supuestas torturas a los prisioneros durante los interrogatorios.

Yastrzhembsky calificó como «mentiras» las denuncias sobre torturas, violaciones y ejecuciones en el centro de detención de Chernokozovo, a unos 50 kilómetros al norte de Grozny, la capital independentista chechena.

Ruslan, un refugiado de 20 años en un campamento en Sleptsovsk, cerca de Chechenia, dijo el miércoles a Reuters Television que estuvo 21 días detenido en Chernokozovo.

«Nos envenenaban con gasolina.

Había otros tres hombres en la celda. No podían oír porque sus oídos estaban dañados (..) sus manos estaban quebradas, sus dientes también», afirmó.

Su denuncia no pudo ser comprobada de manera independiente.

La comisionada de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Mary Robinson, llamó la atención el miércoles por las denuncias y criticó a Moscú por rechazar su pedido de visitar las zonas de Chechenia afectadas por el conflicto.

Por su parte, Rusia, que negó haber rechazado el pedido, protestó ayer jueves contra Estados Unidos por la reunión sostenida a principios de semana por funcionarios del Departamento de Estado con un enviado checheno, Seilam Beshayev.

La cancillería rusa calificó el encuentro celebrado en Washington como «absolutamente inaceptable» y criticó una reunión similar de representantes rebeldes con el gobierno alemán de Gerard Schroeder.

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