Mañana, candidatos norteamericanos se enfrentan en Carolina del Sur

John McCain, optimista

A dos días de una determinante elección primaria en Carolina del Sur, John McCain, el niño mimado de los medios a partir de su triunfo sobre George W. Bush en New Hampshire, está más optimista que nunca.

«Estoy muy optimista, con muchas esperanzas, cualquiera sean los resultados este sábado estamos viviendo un gran momento», dijo ayer jueves McCain a bordo de su ómnibus de campaña. «Es difícil estar más contento, esta es la mejor experiencia de mi vida», agregó.

«Necesitamos que haya una gran participación, no hay dudas de que después de esto, mayores serán las oportunidades de llegar a republicanos, demócratas e independientes».

Un optimismo muy contagioso: su disponibilidad excepcional ante los periodistas explica una cobertura mediática que lo favorece. Los grandes semanarios estadounidenses dedicaron la semana pasada su primera página refiriéndose a la «picardía McCain».

A tal punto que su rival en la carrera por la investidura republicana, George W. Bush, lo calificó como «el niño mimado de los medios» en un reciente debate televisivo.

Los dos hermanos-enemigos republicanos se enfrentarán mañana sábado en una elección primaria crucial en Carolina del Sur, el estado que se convirtió para ambos en el escenario de ataques personales diarios.

Según una encuesta publicada este miércoles, Bush se encuentra solamente tres puntos por encima de McCain (43% contra 40%). Fortalecido tras su victoria en New Hampshire, donde le ganó a Bush por 19 puntos, McCain disfruta de una ola de simpatía sin precedentes.

Los lugares a bordo de su caravana de campaña son caros, el «Straight Talk Express» (el expreso del hablar auténtico) llena de tres a cuatro ómnibus, según los días.

Todas las mañanas, gracias a un sistema de rotación, los periodistas buscan obtener un lugar donde puedan discutir libremente con el senador, conversador empedernido y amante del café.

«Advierto un entusiasmo creciente. Estoy gratamente sorprendido de estar donde estoy», señaló el miércoles McCain, quien optó en esta campaña por pequeñas concentraciones que le permitan estar más cerca de la gente y responder directamente a sus preguntas.

Este fue un trayecto exuberante», reconoce el candidato que hace apenas unos meses era relativamente poco conocido fuera del ambiente político.

Este ex prisionero de la guerra de Vietnam intenta reunir un electorado heterogéneo, tanto en la izquierda del partido republicano como en la derecha, pasando por alto las diferencias partidarias con la esperanza de obtener la investidura republicana y de enfrentar en noviembre al candidato demócrata.

«Amo a McCain. Aprecio su pasado», dijo Peg Bobotis, quien vive en Greenville, en el oeste del estado, y vota a los demócratas. «McCain es el que se encuentra más a la izquierda en el grupo de los tres candidatos republicanos», opinó esta asistente social.

McCain intenta seducir también a los ex combatientes y en cada manifestación no duda en pedirles que se levanten.

Carolina del Sur cuenta con 375.000 veteranos, una fuerza que los candidatos deben tener en cuenta.

«Pueden no coincidir conmigo, pero jamás les voy a mentir», afirma aún el anticonformista McCain refiriéndose a Bill Clinton y el escándalo Lewinsky.

El senador de Arizona, ferviente conservador en el plano social, defiende una plataforma con vistas a reformar el gobierno y despejar de Washington los intereses corporativistas. McCain toma el modelo de Ronald Reagan para vencer a los demócratas.

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