Argentina. El ex presidente inicia una ofensiva política para mejorar su imagen

Néstor Kirchner se definió ayer como el "primer damo"

«Vine como primer damo», afirmó Kirchner sonriente en su primera aparición pública después de la dura derrota que su esposa y sucesora, Cristina Fernández, sufrió en el Senado al ser rechazado su proyecto fiscal para el sector agropecuario.

Las críticas en contra de Kirchner se intensificaron durante la última semana, ya que opositores y oficialistas denunciaron que su actitud de confrontación durante el conflicto agrario desató una crisis innecesaria para el gobierno.

El golpe más fuerte para la imagen del ex presidente (2003-2007) provino de uno de sus máximos aliados, el ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien renunció al cargo el martes pasado con críticas a la intervención de Kirchner en el conflicto.

Para contrarrestar el desgaste, Kirchner apareció ayer viernes de manera sorpresiva en dos actos oficiales de su esposa, como una señal de unidad del matrimonio. Uno en un barrio de la capital y el otro para recordar a Evita Perón. La presidenta Fernández fue enfática al saludar al «queridísimo, realmente queridísimo ex presidente de la Nación y hoy presidente del Partido Justicialista», como definió a su esposo en el inicio de su discurso. Antes, el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, presentó a Kirchner, de quien fue su vicepresidente, como «el hombre que trabajó para poner de pie a Argentina».

En la campaña para defender al ex presidente también intervinieron los ministros del Interior, Florencio Randazzo; de Defensa, Nilda Garré; y de Justicia, Aníbal Fernández.

Randazzo afirmó que quienes cuestionan la influencia de Kirchner en Fernández «tienen una intencionalidad política mezquina, corta y mentirosa», ya que él «fue el presidente más importante de los últimos 25 años». Garré aseguró, por su parte, que «no hay que tener temor a la influencia de Kirchner porque la presidenta no va a hacer nada que considere inadecuado para el ejercicio de su gobierno». Desmintió que exista un gobierno compartido, aunque aclaró que eso no quiere decir que Fernández «no haga consultas con un hombre de la capacidad, la experiencia y la percepción política de Néstor Kirchner». El ministro de Justicia calificó, por su parte, como «un gran invento» la influencia de Kirchner, ya que «la presidenta no es de ser arriada con un palito, es una mujer curtida, con toda la formación y los quilates para tomar las decisiones que tiene que tomar».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje