"Métete en tu país, no te metas en el mío", le dijo Alan García a Evo Morales
Un día después de que el gobierno peruano llamara a consultas a su embajador en Bolivia, García en un duro pronunciamiento en el Palacio de Gobierno emplazó a Morales a no meterse en los asuntos internos de su país y a tener cuidado con las consecuencias de sus comentarios.
«Habría que decirle como Juan Carlos de España ‘¿Por qué no te callas?’, métete en tu país y no te metas en el mío; ya estás jalando demasiado la pita (cuerda), así que ten cuidado con las consecuencias de lo que estás haciendo», afirmó.
Lima reaccionó así a declaraciones de Morales, que el sábado en la ciudad de Oruro dijo que frente a la negativa de Bolivia y Ecuador a albergar bases militares de Estados Unidos ahora las «están llevando a Perú», haciendo un llamado al pueblo peruano a que las «resistan y expulsen» de su territorio.
El gobierno peruano ha negado reiteradamente que pretenda autorizar la instalación en su territorio de una base militar estadounidense. «Que venga ese señor dentro de Perú y que me diga dónde está la base, pero lo mejor que podría hacer es no meterse en política peruana y estar dividiendo a los peruanos o estar queriendo enfrentar peruanos contra peruanos», aseveró García. El presidente peruano afirmó que «ningún país tiene derecho a meterse en la política interna de otro», acusando también a Morales de alentar un paro nacional que los gremios sindicales peruanos organizaron para el 9 de julio.
Que Morales aliente ese paro «me parece sencillamente repulsivo y es un tema de denunciar internacionalmente», dijo. «Ya suficiente parece haber hecho en Bolivia como para venir a meterse aquí», agregó. Perú es un país soberano «y no puede permitir que se tome esas libertades por más presidente que sea de Bolivia para venir a agitar las aguas en Perú», subrayó.
El lunes el gobierno peruano llamó en consulta a su embajador en Bolivia, Fernando Rojas.
Un comunicado de la cancillería señala que «el gobierno del Perú rechaza las declaraciones públicas formuladas por el presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, referidas a la supuesta existencia de una base militar estadounidense en el territorio peruano y en las que exhorta directamente a la población del Perú a adoptar medidas al respecto».
«AL BORDE DEL PRECIPICIO»
El presidente de Bolivia Evo Morales está llevando al país «al borde del precipicio» por el grave enfrentamiento que mantiene su gobierno con los departamentos que exigen autonomía económica, consideró en diálogo con la AFP el analista boliviano Eduardo Gamarra.
«Evo Morales tiene que dar espacio a las autonomías, pues ya no tienen retroceso, y buscar un nuevo esquema de distribución de los recursos porque si resiste como está haciendo está llevando a Bolivia al borde del precipicio», dijo Gamarra.
El escenario más preocupante, según este académico, ex director del Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe en la Universidad Internacional de Florida, es el de un enfrentamiento entre las capitales de departamentos y el campo.
«El de las autonomías es un movimiento urbano, que se centra en las capitales. Y puede darse un conflicto muy grave con fuerzas de choque que se envían desde el campo, donde el gobierno tiene sus bases», advirtió Gamarra, quien dirige el centro de investigación de la consultora Newlink, en Miami.
«El movimiento autonómico ha ganado cinco elecciones en menos de dos meses y sienten que tienen al gobierno acorralado», sostuvo. «Pero el presidente va a ganar el referéndum revocatorio de agosto por un amplio margen, según las encuestas, y fortalecido seguramente ratificará la Constitución que niega las autonomías y que fue aprobada ilegítimamente el año pasado», adelantó.
CONFLICTO CON EEUU
El incidente con Perú surge dos semanas después de que Washington también llamara en consulta a su embajador en La Paz, Philip Goldberg.
El llamado se debió al asedio que sufrió su embajada por miles de vecinos de El Alto, que protestaron por el asilo otorgado por Estados Unidos a un ex ministro boliviano, acusado de genocidio ante la justicia.
Washington mostró su preocupación luego de que el gobierno de Bolivia cuestionara la labor de protección efectuada por la
Policía, que con el uso de gases evitó que grupos violentos de manifestantes ingresaran a la embajada.
Al incidente se sumó luego la decisión de campesinos cocaleros pro-gubernamentales del Chapare (centro de Bolivia y cuna política de Morales) de expulsar al programa de apoyo estadounidense Usaid, que invirtió millones de dólares en la zona desde la década del 80 para reducir los cultivos de coca.
La expulsión del programa estadounidense fue saludada con entusiasmo por Morales, que días atrás dijo que el Chapare «debe ser territorio libre del imperialismo norteamericano».
Como si el clima tenso no fuera suficiente, el gobierno boliviano comunicó el lunes que EEUU decidió suspender temporalmente un financiamiento a Bolivia por 657 millones de dólares, provenientes de la ‘Cuenta del Milenio’, «por cuestiones políticas», según la ministra de Planificación del Desarrollo, Graciela Toro.
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