Un general lanza acusación contra el gobierno de Bush
Las observaciones del general de división Antonio Taguba, ahora retirado, aparecieron en un nuevo informe que descubrió que el personal estadounidense sometió a torturas y abusos a los detenidos en Irak, Afganistán y la Base Naval de Guantánamo, en Cuba, usando palizas, electricidad, humillaciones sexuales y otras prácticas crueles.
»Luego de años de revelaciones debidas a investigaciones gubernamentales, reportajes de los medios de prensa e informes de organizaciones de defensa de los derechos humanos, no existe ya duda alguna de si el presente gobierno ha cometido crímenes de guerra», escribió Taguba. «La única pregunta que queda por responder es si se pedirá cuentas a aquellos que ordenaron el uso de la tortura».
Taguba, cuya investigación del 2004 documentó escalofriantes abusos en Abu Ghraib, es considerado el más alto oficial que ha acusado al gobierno de cometer crímenes de guerra. »El comandante en jefe y sus subordinados autorizaron un régimen sistemático de tortura», escribió.
Una vocera de la Casa Blanca, Kate Starr, no tuvo comentarios al respecto.
Taguba no respondió a un pedido de expandir sus comentarios.
El grupo Physicians for Human Rights (Médicos por los Derechos Humanos), que compiló el nuevo informe, lo describió como el examen médico y psicológico de ex detenidos más profundo hasta la fecha.
Médicos y expertos en salud mental examinaron a 11 presos que pasaron largos períodos de tiempo en el sistema de prisiones establecido por el presidente Bush luego de los ataques terroristas del 9/11. Todos ellos acabaron siendo puestos en libertad sin que se formularan cargos contra ellos.
Los médicos y expertos determinaron que los hombres habían sido sujetos a crueldades que iban desde el aislamiento, la privación del sueño y permanecer encapuchados hasta descargas eléctricas, palizas y, en un caso, ser obligado a beber orina.
Bush ha dicho en repetidas ocasiones que Estados Unidos no justifica la tortura.
»Todas las alegaciones creíbles de abuso se investigan cuidadosamente y, si se corroboran, se pide cuentas a los responsables», aseguró el comodoro de la Marina de Guerra J.D. Gordon, vocero del Pentágono. El Departamento de Defensa responde a las preocupaciones expresadas por la Cruz Roja, afirmó, que tiene acceso a los detenidos bajo control militar.
»Es una pobre contribución al discurso público sacar conclusiones generalizadoras en base a alegaciones dudosas acerca de unas evaluaciones médicas remotas de antiguos detenidos, que hace mucho que no se encuentran en prisión», afirmó Gordon.
El grupo de facultativos declaró que sus peritos, que son expertos en el estudio de los efectos de la tortura, pasaron dos días con cada ex detenido y realizaron exámenes y entrevistas. Usaron pruebas para detectar las exageraciones. En dos de los 11 casos, el grupo pudo examinar expedientes médicos.
El informe, Broken Laws, Broken Lives (Leyes rotas, vidas rotas) coincide con una investigación en cinco partes de Guantánamo hecha por McClatchy y publicada esta semana. Entre sus hallazgos se encuentra el que ocurrieron abusos en realidad, principalmente en las prisiones de Afganistán donde los detenidos esperaban ser enviados a Guantánamo, y que muchos de los prisioneros fueron detenidos sin razón.
El ex secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld no aprobó los peores abusos, pero ni él ni la Casa Blanca pusieron límites estrictos al tratamiento de los detenidos, indica la nota del diario estadounidense.
Compartí tu opinión con toda la comunidad