Haider quiere firmeza con los inmigrantes
Roma, Reuters
«Si (el primer ministro Giuliano) Amato se puso nervioso y teme mis declaraciones significa que es una persona débil», dijo Haider a un diario.
«Pienso que (el presidente Carlo Azeglio) Ciampi teme tener una discusión conmigo sobre el asunto porque sus posiciones son débiles. El y Amato deberían estar menos agitados», dijo.
Los comentarios de Haider, en una entrevista con el diario La Repubblica, fueron el ataque más reciente al gobierno italiano por parte del gobernador de la provincia austriaca de Carinthia.
Recientemente, Haider provocó una disputa política al decir que el gobierno de Italia es demasiado blando con la inmigración.
Ciampi respondió en esa ocasión diciendo que Haider se equivocaba y explicó que Italia ha sido siempre un país de emigrantes y una sociedad humana.
Haider calificó la respuesta de Ciampi de típica de un político izquierdista, menos preciando al presidente, que en Italia es considerado como un hombre situado por encima de la política partidista.
El comentario provocó que Amato escribiera al canciller austríaco Wolfgang Schuessel para expresarle la insatisfacción de su gobierno.
«Ahorrar electricidad»
Dirigentes del bloque opositor centroderechista y de la coalición centroizquierdista de gobierno de Italia se apresuraron a elogiar la medida de Amato y a distanciarse del controversial líder austríaco.
El alcalde de Roma, Francesco Rutelli, quien encabezará a la centroizquierda en las elecciones generales del año próximo, salió el sábado de compras por tiendas de propietarios judíos, cuyas luces fueron apagadas para expresar su disgusto con la visita de Haider.
Cuando se le pidió su opinión sobre la protesta, Haider dijo a la televisión estatal italiana: «Los propietarios judíos de tiendas pueden hacer lo que quieran. Si quieren ahorrar electricidad, también pueden hacerlo».
El presidente de la cámara baja del parlamento, Luciano Violante, calificó la presencia de Haider en Italia de «indeseable», de acuerdo con la agencia italiana de noticias ANSA.
«La actitud de Haider es verdaderamente inaceptable», dijo Walter Veltroni, líder de Demócratas de la Izquierda, el principal partido en la coalición de gobierno.
Gianfranco Fini, líder del partido derechista Alianza Nacional, declaró que Haider había hecho «pronunciamientos repugnantes», mientras Silvio Berlusconi, líder del bloque centroderechista opositor, ha dicho en repetidas ocasiones: Haider «no tiene nada que ver con nosotros».
Haider se encontraba en Roma el sábado para reunirse con el papa Juan Pablo II, junto a una delegación de 250 miembros de Carinthia, que llegó al Vaticano a donar el tradicional árbol de Navidad para la Plaza de San Pedro.
La visita provocó una protesta violenta de cientos de manifestantes izquierdistas que se enfrentaron a la policía a unos 500 metros de la Basílica de San Pedro.
Compartí tu opinión con toda la comunidad