Fin de la crisis. Un general asume en el gobierno de Beirut

Líbano elige presidente

La elección del general Sleimane es el resultado del acuerdo que se firmó el miércoles en Doha, mediado por Qatar, que da a la oposición, representada por el Hezbolá chiita, una minoría de bloqueo en el futuro gobierno.

Concluido tras la violenta campaña del Hezbolá a principios de mayo en Beirut, el acuerdo deja en suspenso varias cuestiones de fondo, entre las que destaca el desarme del partido chiita, que es oficialmente la única milicia libanesa que conserva su arsenal.

La elección del presidente, que se producirá seis meses después de la partida del anterior jefe de Estado, Emile Lahud, permitirá reactivar las instituciones, paralizadas desde noviembre de 2006.

Pero el general Sleimane ha prevenido que no podrá garantizar solo la seguridad del país.

«No se puede llegar a la seguridad por la fuerza, sino a través de una voluntad política. Un solo partido no puede construir el país», dijo en declaraciones al periódico As-Safir, próximo a la oposición. Desde diciembre, la mayoría antisiria, sostenida por Occidente y Arabia Saudita, y la oposición, aliada de Irán y Siria, estaban de acuerdo en nombrar a Sleimane, pero las luchas de poder impedían su elección. Jefe del ejército desde 1998, el general Sleimane, de 59 años, representa una figura de consenso por haber permanecido alejado de las rivalidades políticas y religiosas. Aunque el acuerdo de Doha trajo una ráfaga de optimismo a Líbano, este sólo se pudo alcanzar con un importante retroceso del gobierno frente a Hezbolá, abriendo una página de incertidumbre.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje