Un Foro de São Paulo fortalecido
La primera conclusión es que, al cabo de 18 años de trayectoria, el FSP se ha fortalecido. El Encuentro se ve realzado además por la presencia de numerosas delegaciones internacionales. Representantes de partidos, movimientos y gobiernos de Europa y Asia participan junto a los delegados de decenas de partidos de América Latina y el Caribe en reuniones marcadas por un intercambio fraterno de opiniones, 13 años después que Montevideo albergara por primera vez, en 1995, el V Encuentro del FSP
Pero no reina por cierto un ánimo conformista. Uno de los objetivos del Encuentro es proceder a un relanzamiento del Foro, para ponerlo a diapasón con la nueva situación que emerge en América Latina desde el origen del nuevo siglo y milenio. Ésta ha sido definida con una frase del presidente ecuatoriano Rafael Correa como «un cambio de época» (y no meramente como una época de cambios), mientras el presidente Tabaré Vázquez habla de «un giro a la izquierda» en el continente. A esto se refiere la primera parte del documento sometido a debate, titulado: «La izquierda de América Latina y el Caribe en el nuevo tiempo. La riqueza de la diversidad», que se consideró en la mañana de ayer.
Un denominador común fue la idea de que el FSP ha sido un instrumento eficaz, una herramienta útil para el procesamiento de estos grandes cambios, de ahí la necesidad de fortalecerlo e incorporarle savia nueva, nuevos partidos y movimientos que aparecen ahora en primer plano en sus países porque gozan del apoyo de grandes sectores populares, expresado en millones de votos en las elecciones. En la información inicial de este debate, a cargo del Frente Amplio, se señaló que «esto significa a la vez la unidad en la diversidad, la búsqueda permanente de la unidad, que aspiramos sea un distintivo de nuestro Frente Amplio y que sentimos como una responsabilidad permanente en nuestra vida interna, en la acción política y en la conducta internacional».
Numerosas anécdotas se fueron desgranando en el relato de las vicisitudes atravesadas por el FSP desde su Encuentro fundacional en San Pablo del 1º al 4 de julio de 1990, en un hotel llamado Danubio que no existe más y con participación de Lula, Marco Aurelio García y Nani Stuart (a la que se le rindió un homenaje altamente emotivo), en el II Encuentro realizado en México en que se lo bautizó como Foro de São Paulo, en el III Encuentro en Managua con Daniel Ortega (que hoy estará con nosotros y a quien el lunes el intendente Ehrlich le entrega las llaves de Montevideo en la Plaza Sandino), en el IV Encuentro en La Habana con Fidel Castro en el entorno del 40º aniversario del asalto al cuartel Moncada. Se recordó que el XIV Encuentro se realiza prácticamente en las vísperas del 50º aniversario de la revolución cubana. El Encuentro acordará una serie de celebraciones de este acontecimiento trascendente de la historia de nuestra América.
En estas primeras reuniones afloraron novedades importantes acerca de algunas de las situaciones más críticas de América Latina. Un pormenorizado informe de Ricardo Patiño, ministro de Coordinación Política en el gabinete de Correa, aludió a los logros de su gobierno, su enfrentamiento firme al FMI y al Banco Mundial, la defensa acendrada de su soberanía frente a la agresión militar de Colombia (como lo destacamos aparte) y en relación a la base de Manta, así como las perspectivas abiertas por el trabajo de la Asamblea Constituyente, que finaliza en julio y será plebiscitada en setiembre.
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