ETA mató en Barcelona
Terrassa, España, AFP
Francisco Cano Consuegra, único concejal del PP en la localidad vecina de Viladecavalls, sufrió heridas fatales alrededor de las 11H00 (10H00 GMT) al hacer explosión una bomba–lapa cuando estaba al volante de su vehículo, una furgoneta que quedó completamente deshecha por la deflagración.
En un primer momento, la delegación del gobierno en Barcelona informó de su muerte, pero luego se supo que estaba siendo operado de urgencia.
Sin embargo, Cano no pudo superar sus graves heridas, esencialmente «un shock traumático con traumatismo craneoencefálico» y diversas fracturas en las extremidades inferiores y en la zona craneal, según un parte médico emitido por el equipo que lo atendía.
Francisco Cano, de 45 años de edad, era electricista de profesión, estaba casado y era padre de dos niñas. Se desempeñaba como concejal del PP desde 1995.
La víctima, que «no llevaba escolta policial», vivía en Viladecavalls pero trabajaba en Terrassa, localidad cercana a Barcelona.
Cano llegó a rodar cuatro horas con su furgoneta hasta que la bomba-lapa hizo explosión, según relató la delegada del gobierno en Cataluña, Julia García Valdecasas.
Las primeras sospechas apuntan a que el atentado ha sido obra de la organización independentista vasca ETA, que tras este ataque ha asesinado a 22 personas, entre ellas a cinco concejales del PP, desde que a principios de este año rompió una tregua que había mantenido durante 14 meses.
«Esta nueva demostración sanguinaria de los terroristas demuestra que no están dispuestos a cejar en su estrategia de terror, en su estrategia salvaje de imponer por el asesinato su voluntad a todos los españolas», afirmó Aznar durante una rueda de prensa conjunta con su colega búlgaro, Iván Kostov, que se encuentra de visita en Madrid.
«Hoy nos toca seguir sufriendo, pero hoy es un día más para reafirmar nuestra determinación en que esa lucha, espero más temprano que tarde, vea la definitiva victoria de nuestro país, de nuestras libertades y de nuestra democracia», aseguró el jefe del gobierno español.
La última acción terrorista de ETA en Barcelona, donde, según el ministerio del Interior español la organización armada dispone de una infraestructura permanente, tuvo lugar el pasado 21 de noviembre cuando asesinó en la capital catalana al ex ministro socialista de Sanidad, Ernest Lluch.
«ETA juega a destruir, a deshacer, a querernos destrozar a todos. Y seguirá matando. Nosotros tenemos la esperanza de que seamos capaces entre todos de acabar con esta gente», afirmó, por su parte, Xavier Trías, portavoz parlamentario de Convergencia i Unió (CiU, nacionalistas moderados catalanes), en el poder en Cataluña. Los terroristas «no tienen la más mínima esperanza de modificar nada en este país, tan sólo la lamentable esperanza de seguir sembrando sangre, dolor y lágrimas», afirmó el secretario general del Partido Socialista.
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