Los agricultores argentinos retomaron ayer las protestas
La asamblea más multitudinaria ocurrió a la vera de la ruta 14 del Mercosur, en la provincia de Entre Ríos (centro-este), donde centenares de productores aprobaron mantener una tregua hasta el miércoles a la espera de una reunión clave entre dirigentes del campo y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
«El miércoles volvemos a reunirnos en la ruta. Es el último plazo que le damos al gobierno. Si no hay acuerdos tomaremos medidas firmes», anunció Alfredo De Angelis, líder de una entidad que reúne a 100.000 pequeños productores y uno de los dirigentes más duros en la huelga de 21 días de marzo.
En tanto, otras asambleas continuaban discutiendo entre las posibles medidas de fuerza, bloqueos temporarios de rutas, freno a la comercialización mayorista de granos y carnes, y hasta la vuelta a la huelga suspendida el pasado 2 de abril y que provocó desabastecimiento de alimentos.
Las cuatro entidades agropecuarias que motorizaron la huelga habían anunciado el viernes al finalizar la tregua de 30 días con el gobierno, que se mantendrían en estado de alerta y movilización el fin de semana en todo el país, pero sin cortes de rutas, y que continuarían las negociaciones.
En la reunión del martes, autoridades y ruralistas colocarán en la mesa de diálogo el polémico esquema de tributos móviles a las exportaciones de soja y girasol, según el cual el impuesto fluctúa en forma proporcional a los aumentos y descensos de los precios internacionales, y que desató las protestas.
«El tema de las ‘retenciones’ (impuestos a exportaciones) es prioritario. En todas las asambleas lo que se está reclamando es no haber logrado un acuerdo en ese punto», dijo el sábado a la prensa Luciano Miguens, titular de la Sociedad Rural, que congrega a 10.000 grandes hacendados de la rica Pampa Húmeda.
Los agricultores consideran confiscatorio ese impuesto y piden su derogación, pero el gobierno cree que el tributo sirve para redistribuir la riqueza y se niega a ceder a los reclamos.
El valor de la cosecha de soja, principal producto de exportación de Argentina, un país con fuerte perfil agrícola, está calculado en 2008 en unos 24.000 millones de dólares, de los cuales el gobierno espera recaudar unos 11.000 millones en impuestos.
Miguens denunció además el incumplimiento por parte del gobierno de los recientes acuerdos con la dirigencia rural para abrir las congeladas exportaciones de trigo y carne, uno de los puntos sobre los que se había logrado avanzar durante las negociaciones.
Unos 250.000 productores protagonizaron el mes pasado una huelga agraria de tres semanas, que incluyó cortes de unas 400 carreteras, generó escasez de alimentos y derivó en la primera crisis política que debió afrontar la presidenta Cristina Fernández desde su asunción el 10 de diciembre.
Compartí tu opinión con toda la comunidad