Autonomía. Unos 700.000 ciudadanos irán a las urnas en Santa Cruz

Bolivia: derecha e indígenas enfrentados por referendo

El prefecto del pujante departamento de Santa Cruz, Rubén Costas; y los líderes del comité cívico-empresarial de la región, enconados opositores al presidente Evo Morales (de origen aymara), siguen acelerando su campaña a favor de su propuesta, declarada ilegal y separatista por el gobierno.

El presidente del Comité Cívico de Santa Cruz y poderoso empresario, Branko Marinkovic, señaló que la consulta a la que fueron llamadas a votar unas 700.000 personas en todo el departamento sigue su curso de manera inmutable, pese a las gestiones de la OEA para propiciar un diálogo pacificador.

«Yo le digo al presidente Morales: no se puede frenar la voluntad popular, este estatuto es de todo un pueblo, no es mío, no es del Prefecto; y aunque traiga la OEA a la ONU y a quien quiera, jamás vamos a negociar el 4 de mayo», afirmó en tono vehemente.

La firmeza de los líderes políticos y civiles por realizar el referendo -que busca contraponerse a una nueva Constitución que empuja el oficialismo- va en correspondencia a las amenazas de movimientos campesinos e indígenas oficialistas por adoptar medidas que frenen su realización.

Eugenio Rojas, alcalde del poblado aymara de Achacachi y líder de los ‘ponchos rojos’ (grupo andino de choque cercano al gobierno) anunció que el día del referendo será «el inicio de la gran revolución de los pobres para tomar las tierras a la fuerza y devolverlas a los que están en las haciendas como esclavos».

Rojas señaló que los ‘ponchos rojos’, cuyo número se desconoce, poseen armas, viejos fusiles máuser heredados de sus abuelos que combatieron en la Guerra del Chaco en la década del 30 a Paraguay y otras recibidas del gobierno de Víctor Paz Estenssoro en los 50, quien convirtió a los campesinos en su brazo armado.

El líder de los guerreros aymaras no precisó si irán a Santa Cruz (este) a frenar la consulta, mientras otros grupos de campesinos pro-gobierno anunciaron marchas de protesta en varias ciudades en rechazo a las autonomías que enarbolan cuatro de las nueve departamentos del país.

Las amenazas de los movimientos oficialistas parecieron no amilanar a los líderes opositores de Santa Cruz, departamento en los fértiles llanos orientales que concentra 28% del PIB boliviano.

La radical Unión Juvenil Cruceñista, grupo de choque dependiente del Comité de Santa Cruz, protagonizó el lunes una marcha en su ciudad, donde sus líderes criticaron hasta el cansancio al gobierno de Morales y al modelo de gestión gubernamental centralista. «El 4 de mayo morirá el centralismo y el 5 amanecerá una nueva esperanza de libertad para los cruceños», dijo David Sejas, presidente de los jóvenes de Santa Cruz. Mientras, otro dirigente, José Carlo Soruco, dijo que no es posible que «un ignorante» esté gobernando a Bolivia.

El referendo se acerca en medio de gestiones separadas de la OEA, la Unión Europea y las iglesias católicas y protestante bolivianas de entablar un diálogo político para disipar los temores de enfrentamiento, aunque todo apunta a que cualquier eventual acercamiento sólo se plasmará tras el plebiscito del domingo. Tarija, Pando y Beni, departamentos alineados con la aspiración de Santa Cruz, realizarán de acá a fines de junio sus propios referendos autonomistas, desafiando al gobierno de Morales.

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