Huelga en refinería de Escocia amenaza a Gran Bretaña
Mil doscientos empleados de la refinería de Grangemouth, en Escocia, comenzaron hoy una huelga por 48 horas para protestar contra modificaciones al régimen de pensiones impuesto por la empresa británica Ineos.
La medida de fuerza obligó a cerrar también hoy un oleoducto del mar del Norte, que cubre el 40 por ciento de las necesidades británicas de petróleo y gas.
El oleoducto de Forties, que llega a la terminal de Kinnell, recibe la energía que requiere para funcionar de la refinería de Grangemounth, que no la suministró a causa de una huelga.
El oleoducto, alimentado por 70 campos de crudo y gas, transporta casi 700 mil barriles diarios y su cierre puede crear problemas al suministro para las estaciones de venta de nafta.
La empresa Ineos argumenta que el sistema de pensiones actual es «insostenible» y que la planta de Grangemouth necesita inversiones fuertes para seguir siendo competitiva.
«Es una planta redituable. Produjo un billón de libras esterlinas en los últimos diez años. ¿Por qué está atacando a los trabajadores?», se preguntó Pat Rafferty, del Sindicato Unido, en diálogo con la BBC.
El dirigente agregó que el propietario de la refinería, Jim Ratcliffe, es el hombre más rico del Reino Unido.
Los dos tercios del petróleo de esa refinería se exportan de inmediato.
En declaraciones de hoy a la cadena Sky News el director de la refinería, Gordon Grant, dijo que «esta huelga hoy no es necesaria» pues «había mucho tiempo para las discusiones y los sindicatos deben volver a la mesa de negociaciones».
En tanto, la asociación de productores de energía de Gran Bretaña asegura que la protesta puede costarle a la economía nacional 50 millones de libras esterlinas al día.
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