WALTER VELTRONI

Walter Veltroni, un ex comunista admirador de Kennedy, que dejó la alcaldía de Roma para guiar el nuevo Partido Democrático (PD), es la encarnación de la metamorfosis de la izquierda italiana ante una derecha dominada por la figura de Silvio Berlusconi.

El carismático Veltroni, de 52 años, formado en la escuela del otrora poderoso Partido Comunista y que inició su brillante carrera a los 21 años como concejal de Roma, se presenta como un político pragmático, tras pasar en la década de los 90, como muchos copartidarios, del comunismo al reformismo.

Huérfano de padre desde la edad de un año, Veltroni siempre reivindicó una doble filiación con el ex presidente estadounidense John F. Kennedy y con Enrico Berlinguer, el histórico líder del Partido Comunista italiano, artífice del llamado ‘eurocomunismo’ y del distanciamiento de la Unión Soviética.

Elegido el 14 de octubre de 2007 como líder del PD tras arrasar en las elecciones primarias en las que participaron tres millones y medio de italianos, borró del programa del nuevo partido toda referencia ideológica y le tomó prestado al precandidato demócrata estadounidense Barak Obama su eficaz lema: «Yes we can», «Sí, se puede».

Ex director del diario L’Unitá, crítico de cine, Veltroni cuenta con poca experiencia como hombre de Estado.

Elegido diputado en 1987, reelegido en 1992, pasó a ser ministro de Cultura y viceprimer ministro del primer gobierno liderado por Romano Prodi de 1996 a 1998, tras lo cual llegó al Parlamento europeo (1999-2004).

Maestro en relaciones públicas, amable, cordial, conocido por saber escuchar y por su capacidad de mediación, en 2001 fue elegido alcalde de Roma para suceder a Francesco Rutelli, quien aspiraba a una carrera nacional.

Avalado con el 53% de los votos, cinco años más tarde multiplicó el apoyo y alcanzó una victoria asombrosa con el 61% de los sufragios, un récord jamás logrado en la historia de la Ciudad Eterna.

Su capacidad de organizar eventos masivos y gratuitos, entre ellos los conciertos de Simon y Garfunkel, Paul McCartney y la Fiesta del Cine, junto con algunas mejoras de los servicios públicos, facilitarán probablemente el regreso de Rutelli a la alcaldía.

Veltroni, que ha cultivado numerosas pasiones fuera de la política, entre ellas la literatura -es autor entre otros de un libro de cuentos ambientado en Argentina- sueña con trabajar para los otros en primera línea, sobre todo en Africa.

«No quiero dedicarme toda la vida a la política. Tengo ganas de otras experiencias», confesó hace dos años, antes de que cayera a inicios de 2008 el gobierno de Prodi por las divisiones de su variopinta coalición de centroizquierda y tuviera que dedicarse de lleno a la política.

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