Escrito por: Madrid | AFP

Zapatero prometió “impulsar una clara idea de España como país próspero, decente, eficiente, unido y diverso”, y ofreció a los partidos su “voluntad de diálogo” para “lograr un clima político sereno”.
Durante la exposición de su programa de gobierno, antes de ser investido por los diputados como jefe del ejecutivo para un segundo mandato, Zapatero pidió el apoyo de los grupos políticos “para diseñar una estrategia antiterrorista compartida por todos los grupos de la cámara”.
Insistió en que sea “de todos los grupos” de la cámara, después de su intento fallido de acordar con la organización separatista armada vasca ETA el fin de la violencia durante la pasada legislatura, que fue duramente criticado, sobre todo por la oposición conservadora.
Aunque no dijo explícitamente que excluye volver a negociar con ETA el fin de las armas, como anunció el lunes el partido socialista, vaticinó que “ETA sólo tiene un destino: poner fin a su barbarie definitiva e incondicionalmente”.
Zapatero anunció que convocará en breve al líder de la oposición, Mariano Rajoy, para abordar la cuestión, y éste se mostró dispuesto a apoyarlo si el gobierno se compromete a no volver a dialogar con ETA.
Las elecciones legislativas del 9 de marzo pasado, que ganó el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Zapatero, estuvieron marcadas por el asesinato de un ex concejal socialista dos días antes a manos de ETA, que desde que dio por terminada una tregua de más de un año en junio de 2007, multiplicó sus atentados.
Pero Zapatero comenzó su discurso hablando de economía y admitiendo que la recesión mundial ha llegado a España, para lo cual presentó un paquete de medidas “a corto plazo” que el gobierno aplicará “de manera inmediata”, destinadas sobre todo a aliviar a las familias, paliar la caída del sector de la construcción y facilitar el acceso a la vivienda.
La primera de ellas es la devolución de 400 euros a las personas que pagan impuestos, propuesta que levantó polémica entre los partidos de derecha e izquierda cuando Zapatero la presentó durante la campaña electoral, ya que no beneficia a los más pobres.
España vivirá “una fase de crecimiento distinto al que hemos visto hace cuatro años”, con “tasas de crecimiento inferiores”, aseguró.
Pero este período es “transitorio” y “los españoles deben tener la seguridad de que superado ese paréntesis (…) reanudaremos las tasas de crecimiento y generación de empleo”, prometió ante un Rajoy que luego le acusó de “disimular los problemas” económicos calificándolos de “turbulencias pasajeras”.
Sin embargo, la recesión económica no hará que el gobierno “abdique en sus aspiraciones sociales”, según Zapatero, que promoverá una ley para luchar contra cualquier tipo de discriminación y dará más medios a la ley contra la violencia de género para acabar con esta lacra.
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