Progreso. La reunión entre Putin y Bush fue "un paso adelante"

Aminora tensión entre EEUU y  Rusia por escudo antimisiles

Bush afirmó que la reunión con Putin en Sochi fue «un gran paso adelante» para superar las reticencias rusas al despliegue del sistema en Polonia y la República Checa.

«Yo creo que se trata de un gran paso adelante. Simplemente porque he estado muy involucrado en esta cuestión y sé hasta dónde ha progresado», afirmó Bush en una conferencia de prensa junto a su par ruso.

La declaración señala que Rusia «no está de acuerdo» con el proyecto de escudo antimisiles, pero que está satisfecha por las medidas planteadas por Washington para superar su desconfianza.

Esas propuestas serán «importantes y útiles» si son aplicadas, agrega la declaración.

La declaración final esboza además la posibilidad de establecer una cooperación a gran escala en la defensa antimisiles.

«Ambas partes expresaron su interés en crear un sistema para responder a potenciales amenazas de misiles en el cual Rusia, Estados Unidos y Europa participen como socios en igualdad de condiciones», afirma la declaración conjunta de la cumbre.

Por otra parte, Bush afirmó que quiere establecer con el presidente electo ruso, Dimitri Medvedev, una relación personal que permita «que ambos podamos trabajar sobre los problemas comunes».

Se trata de la última reunión de Bush y Putin como presidentes, pues el jefe de Estado ruso cederá el poder el mes que viene a su delfín Medvedev, en tanto que Bush saldrá de la Casa Blanca en enero próximo, después de las elecciones de noviembre en Estados Unidos.

El presidente electo ruso le respondió que deseaba continuar desarrollando las relaciones bilaterales «sin interrupción» después de asumir el poder en mayo, indicó la agencia Interfax.

A manera de despedida, Bush dijo que respeta al presidente ruso y que lo considera «un líder fuerte». «Nos hemos reunido muchas veces en los últimos años. Yo lo respeto. Respeto el hecho de que usted ame a su país», dijo el presidente norteamericano.

«Usted no teme decirme lo que piensa y después de que todo está dicho, nos damos la mano», agregó.

Valorando el desenlace de la cumbre, el analista Alexei Malashenko, del Carnegie Centre de Moscú, dijo a la AFP: «Se trata de una nueva retórica de los presidentes, que subrayaron la necesidad del acuerdo. Rusia ha entendido que si no puedes vencerlos es mejor que te sumes a ellos».

Aun así, la Casa Blanca estimó que las discrepancias no se resolverán a corto plazo y que las dejarán «a sus sucesores respectivos», dijo el consejero presidencial de seguridad nacional, Stephen Hadley, a bordo del Air Force One que transportó a Bush de regreso a Estados Unidos.

El presidente estadounidense, que el jueves y el viernes participó en la cumbre de la OTAN en Bucarest, llegó a Sochi fortalecido por el respaldo de la alianza atlántica al proyecto estadounidense del escudo antimisiles.

El futuro sistema norteamericano incluye una batería de diez misiles interceptores en Polonia y un radar ultramoderno en República Checa, que estarían en servicio hacia 2012.

La extensión a Europa del escudo antimisiles es tan sólo uno de los temas de fricción. La OTAN se ha comprometido a integrar en el futuro a dos ex repúblicas soviéticas, Georgia y Ucrania, a lo cual Rusia se opone enérgicamente.

El sábado, durante una cena de más de dos horas, los dos mandatarios se unieron a los bailarines en la escena y se lanzaron, según la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, a una versión rusa de la «danza africana» de Bush que ha tenido mucho éxito en Internet.

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