CHELSEA CON SU MADRE
La hija del matrimonio Clinton, Chelsea, dio a conocer esta semana durante un encuentro electoral sus genes políticos, cuando respondió de forma cortante a una pregunta sobre el escándalo que involucró a su padre, cuando era Presidente, con una becaria de la Casa Blanca.
La pregunta surgió de repente en pleno encuentro electoral: ¿Cree Chelsea Clinton que la credibilidad de su madre, Hillary, precandidata demócrata a la Casa Blanca, se vio reducida por el adulterio del ex presidente Bill Clinton con Mónica Lewinsky?
«¡Uh! En realidad, es la primera persona que me hace esta pregunta en los 70 campus universitarios que recorrí», respondió la joven de 28 años. «Y creo que no es asunto suyo», agregó secamente.
En el diálogo de esta semana en la Universidad Butler (Indiana, norte) la hija de la ex primera dama estaba siendo puesta a prueba. Y Chelsea Clinton manejó la situación demostrando que el talento político de sus padres corría por sus venas.
Luego de este enérgico intercambio, la joven se dio vuelta hacia al público como una profesional con experiencia, con micrófono en mano y sonrisa en la cara. Desde que se lanzó activamente en la campaña a fines del año pasado Chelsea se convirtió, para algunos, en el arma secreta de la candidata, sin duda más que su padre, cuya presencia es a veces percibida como una molestia para Hillary Clinton.
«No veo quién más juega un rol tan importante», declaró a la AFP, Tad Devine, estratega político de Devine Mulvey, una empresa de comunicación estratégica que asesora campañas políticas.
Ella es una «representante increíble» de Hillary Clinton y evoca los temas queridos por los votantes «con una profundidad que podría ser la de una sesión informativa política», agregó.
Su rol es crucial: el senador Barack Obama, que aventaja a Hillary Clinton en la carrera por la investidura demócrata, está bien parado frente a los votantes jóvenes, con quienes ni la senadora, ni Bill Clinton tienen gran comunicación.
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