Amenazas y explosiones causan tensión en Santiago
En la mañana de ayer miércoles el canal de televisión Chilevisión, propiedad del ex candidato derechista a la presidencia Sebastián Piñera, fue desalojado parcialmente, luego de que se recibiera un llamado alertando sobre un artefacto explosivo.
La Policía desalojó rápidamente a parte del personal de la emisora aunque sus trasmisiones no se interrumpieron.
Otro aviso de bomba volvió a movilizar más tarde a la Policía, esa vez en la sede de la municipalidad de Puente Alto, la comuna más poblada de Chile, en el sur de Santiago, donde también parte de su personal fue desalojado.
El martes el más potente artefacto explosivo de los últimos años estalló en una sucursal del banco BCI, en la céntrica comuna de Providencia, sin dejar víctimas ni heridos, pero ocasionando graves daños a su infraestructura.
El mismo día, otro falso aviso de bomba obligó a la evacuación de los juzgados civiles de Santiago.
El atentado al banco fue adjudicado por un grupo anarquista desconocido, en repudio al accionar de la Policía y como un llamado a movilizarse el 29 de marzo, cuando se conmemore el Día del Joven Combatiente, que recuerda la muerte de dos estudiantes de izquierda durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
En la llamada telefónica que alertó acerca de la falsa bomba en Chilevisión, el desconocido también aludió a esta conmemoración.
En los últimos años, el Día del Joven Combatiente es sinónimo de violencia en Chile, con serios disturbios en el centro de Santiago y barricadas y enfrentamientos por la noche en los barrios periféricos.
El año pasado, la conmemoración se cerró con casi 900 detenidos y una veintena de policías heridos.
El gobierno se mostró preocupado por la serie de hechos, pero dijo que no se dejará amedrentar por grupos definidos como anarquistas.
«Si estos grupos anarquistas creen que el gobierno se va a amedrentar, se va a asustar, va a estar medio tiritón, se equivocan medio a medio, porque les vamos a responder pero con todo en el marco de la ley», dijo el portavoz Francisco Vidal.
El director de la Policía, José Alejandro Bernales, atribuyó por su parte a «ociosos» las falsas alarmas de bomba, aunque se mostró preocupado por el poder del explosivo que detonó el martes.
«Lo están haciendo de ociosos y en broma, bromas muy pesadas. Nos preocupa que los atentados sean violentos», dijo el jefe policial.
En 2007 cuatro bombas de ruido estallaron en distintos puntos de Santiago, en vísperas del Día del Joven Combatiente. Otros cinco explosivos detonaron entre abril y diciembre en una comisaría, dos sucursales de banco, una automotora y en la cercanías de la Embajada de Gran Bretaña.
La conmemoración del día del golpe militar que instauró a Pinochet en el poder, el 11 de setiembre de 1973, fue especialmente violenta el año pasado, con un saldo de un policía muerto y más de 40 heridos y casi 300 detenidos.
Los últimos años se comenzó a atribuir a grupos anarquistas los actos de violencia ocurridos cada vez con más frecuencia. Para algunos analistas, no obstante, los hechos de violencia son fruto del descontento frente a lo que consideran desigual modelo económico chileno.
Compartí tu opinión con toda la comunidad