YAIR KLEIN, UNA JOYITA
El cable sigue armando el puzzle: «La Interpol dictó el pasado abril una orden de captura contra Klein y dos de sus colaboradores, Melnik Ferry y Tzedaka Abraham, también israelíes, por instruir en ‘tácticas, técnicas y procedimientos a militares o terroristas’, así como por conspiración para delinquir. La acusación señala que los tres entrenaron a campesinos (en realidad, grandes terratenientes) en la región del Magdalena Medio, para conformar bandas criminales al servicio del cartel de la cocaína en Medellín. Estos grupos son considerados el origen de los grupos paramilitares de extrema derecha, que se agruparon luego en las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Además de los capos de la droga, los grupos paramilitares fueron auspiciados por ganaderos, terratenientes y agentes del Estado para que apoyaran su lucha contra las guerrillas de izquierda».
Más adelante señala: «A las bandas entrenadas por Klein se le atribuye el asesinato de cuatro candidatos presidenciales en la campaña de 1990 y el exterminio de unos 3.000 militantes de izquierda». En un reportaje a Caracol en marzo 2007, Klein ofreció sus servicios al gobierno para erradicar a la guerrilla y dijo que era «una estupidez» el desarme de los 32.000 combatientes de las AUC. En realidad, el presunto desarme de las AUC fue una farsa de Uribe, ya que sus destacamentos siguen participando en actividades represivas conjuntamente con las fuerzas armadas colombianas y sus servicios de inteligencia.
Este cable dice buena parte de la verdad, pero no toda. Klein es un agente caracterizado del Mossad, los servicios de inteligencia israelíes. Lo hemos definido como una suerte de Posada Carriles israelí. El 16 de febrero publicamos una nota («Uribe, el Mossad israelí y la CIA») referida a la compra de armas sofisticadas en Israel por parte del ministro de Defensa colombiano Juan Manuel Santos. En ese entorno aparecía en plano destacado la figura de Yair Klein. Citamos a Jaime Caycedo (dirigente del PCC y del Polo Democrático), según el cual el Mossad estaba implicado hasta el cuello en el narcoparamilitarismo y que Klein fungía de enlace con la CIA. Recordamos además que participó en la matanza de los refugiados palestinos de Sabra y Chatila en Beirut en 1982, operativo al que estuvo directamente vinculado Ariel Sharon. Fundó luego una empresa especializada en la «lucha contra el terrorismo», y el ministro de justicia y gran empresario colombiano José Manuel Arias Carrizosa lo contrató (a través de la empresa Isrelex, suministradora de tecnología militar al ejército colombiano) para combatir al M-19, las FARC y el ELN. Por esa vía se contactó con el DAS (Departamento Administrativo de Seguridad), cuyo jefe supo ser Jorge Nogueira, íntimo amigo de Uribe y preso por sus vínculos comprobados con paramilitares, a los que pasaba información calificada para atentar contra militantes de izquierda.
La nota agregaba en plena coincidencia con el cable citado- que las «milicias» formadas por Klein fueron la simiente de las bandas asesinas de las AUC, y que entre los entrenados por él figuraba Carlos Castaño (jefe supremo de las AUC, asesinado para dar paso a Salvatore Mancuso) y Eduardo Rueda Rocha, uno de los asesinos del candidato presidencial Luis Carlos Galán en 1989. Después entró en contacto con los capos máximos de la droga en Medellín: José Gonzalo Rodríguez Rocha y Pablo Escobar. Tras el asesinato de 4 candidatos presidenciales y de decenas de masacres perpetradas por esas bandas, regresó a Israel, no sin antes dirigir un contrabando de armas desde Miami destinadas a los paramilitares. En Israel fue condenado a un año de prisión y una multa por exportación de armas a grupos ilegales colombianos. Al salir marchó a África, trabajó en Sierra Leona y en Liberia junto a los rebeldes de Johnny Korama y Charles Taylor, especializados en cortarle la cabeza a sus oponentes. Estuvo encarcelado en Sierra Leona y volvió a Israel, cuyo gobierno se negó a extraditarlo a Colombia. El 27 de agosto 2007 Interpol lo detuvo en Moscú. Ahora podría concretarse su extradición, como reclama la justicia colombiana.
Para completar el panorama, otro cable: «La Fiscalía de Colombia llamó a juicio el lunes (10) a nueve ex congresistas y políticos por presuntos vínculos con las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha)». Son todos del gobierno.
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