Mayoría relativa. El reelecto presidente necesitará alianzas para gobernar

Zapatero repite en España ante masiva concurrencia de votantes

El PSOE consiguió 169 escaños, de un total de 350, frente a los 154 del Partido Popular (PP), tras haberse escrutado el 96% de los votos.

Con estos resultados, el PSOE gana cinco escaños más de los 164 que había logrado en la comicios de 2004, mientras que el PP sube también seis diputados frente a los 148 que logró en 2004.

El Partido Socialista se hizo así con una mayoría relativa que obligará al reelecto presidente español, Rodríguez Zapatero, a pactar con otras formaciones para gobernar. Los socialistas podrían volverse hacia los nacionalistas catalanes de CIU, que mantuvieron sus 10 diputados, y vascos del PNV, que perdieron uno pasando de 7 a 6, para llevar adelante su acción de gobierno.

Unos 35 millones de españoles estaban llamados el domingo a renovar los 350 escaños del Congreso de los Diputados y 208 de los 264 escaños del Senado, en un clima de luto tras el asesinato el viernes del ex concejal socialista Isaías Carrasco, de 42 años, en Mondragón (País Vasco) en un atentado atribuido a la organización independentista armada vasca ETA.

La participación, con el 96% de los votos escrutados era del 75,34%, prácticamente similar a la conseguida en 2004 (75,66%).

La gran perdedora fue la coalición ecocomunista Izquierda Unida (IU), que bajó de cinco a tres escaños, penalizada por lo que se dio a llamar el «voto útil» de los votantes de izquierda, que habrían preferido apoyar al PSOE para impedir cualquier posibilidad de victoria por parte del PP. Su líder, Gaspar Llamazares, asumió la derrota como propia y adelantó que no se presentará al cargo en la próxima asamblea de la formación.

Junto a ella, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que aportó su apoyo puntual a los socialistas en el Congreso en la pasada legislatura, bajó de ocho a tres diputados. La abstención en el País Vasco, en tanto, se situó en el 35%, un 10% más que en 2004, en una región donde la organización armada vasca y dos partidos independentistas vascos que no pudieron presentarse a las elecciones, por sus vínculos con Batasuna, brazo político de ETA, llamaron a la abstención.

Pero tras el asesinato, el viernes, del ex concejal socialista Isaías Carrasco, de 42 años, en Mondragón (País Vasco), atribuido a ETA, todos los partidos políticos hicieron un llamamiento a votar masivamente. Debido a este atentado, los partidos políticos suspendieron la campaña electoral al igual que hicieron hace cuatro años, cuando los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid dejaron 191 muertos, y condicionaron el resultado de los comicios tres días después.

Las elecciones las ganó el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), cuando los sondeos previos al acto electoral daban ventaja al PP, en un contexto de gran movilización contra el gobierno conservador por haber enviado tropas a Irak.

El ejecutivo de José María Aznar atribuyó los atentados del 11-M a ETA incluso cuando comenzaron a aparecer los primeros indicios que apuntaban a una célula islamista, lo que pudo repercutir en su derrota en las urnas.

Esta vez, los expertos estimaron que el atentado del viernes, que le costó la vida a un concejal socialista, no influiría de manera importante en la votación y la victoria confirmó los sondeos que daban favorito a Zapatero.

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