Debate: Clinton dejó en claro sus diferencias con Barack Obama
Durante 90 minutos de debate en Austin, Texas (sur), la ex primera dama buscó sin éxito provocar un traspié en su contendor en la carrera por la nominación demócrata hacia las presidenciales de noviembre en Estados Unidos.
Al final del debate en la Universidad de Texas, Clinton tuvo que estrechar las manos con Obama: «Es un honor para mí estar acá con Barack Obama, es verdaderamente un honor».
Obama consiguió once victorias consecutivas desde el «supermartes» 5 de febrero. El 4 de marzo tendrán lugar las primarias de Texas y Ohio y Hillary Clinton está obligada a ganar con una gran distancia esas dos consultas si quiere mantener posibilidades.
Durante el intercambio televisado, Clinton resaltó todo lo que la separa de Obama.
«El senador Obama y yo tenemos mucho en común (…) pero hay muchas diferencias entre nosotros, vemos el mundo de diferente manera», dijo Clinton.
Por ejemplo, en cuanto a Cuba, la ex primera dama negó la posibilidad de sostener reuniones con dirigentes de La Habana si es elegida presidenta, mientras que el senador afirmó que «no se habla solamente con amigos».
«Hay diferencias entre nuestros balances y lo que hemos logrado», insistió Clinton. «El otro día pedí a un seguidor de Obama que citara logros de Obama y no fue capaz de responder (…) las acciones valen más que las palabras», apuntó.
Pero Obama respondió: «Si uno no puede inspirar a los estadounidenses, si uno no puede guiarlos por encima de divisiones de raza y religión (…) continuaremos viendo en Washington estas situaciones e impotencias que hacen sufrir a tantas familias».
«Soy candidato para comenzar a hacer algo contra este sufrimiento», dijo.
Clinton buscó poner delante su experiencia en política frente a la corta carrera del senador de Illinois. «Ofrezco experiencia de toda una vida y resultados comprobados», señaló Clinton.
«Ahora es el turno del pueblo de Texas, Ohio y de otros estados que restan» por votar en las primarias para la nominación demócrata, dijo la ex primera dama, de 60 años.
Obama buscó bajar la temperatura al duro intercambio de palabras que ha protagonizado con su rival en las últimas semanas.
«Hemos sido amigos desde antes que la campaña comenzara, seguiremos siendo amigos cuando se acabe», dijo Obama, de 46 años.
«Washington ha sido un lugar donde las buenas ideas van a morir», remarcó, en un ataque indirecto a Clinton, a quien responsabiliza de ser parte de la desacreditada cultura política de la capital estadounidense.
Un segundo debate entre ambos está previsto para el 26 de febrero en Ohio (norte).
Clinton y John McCain, quien es ya virtualmente el candidato republicano para las presidenciales de noviembre, insisten en que tienen experiencia, sobre todo en materia de política exterior y de seguridad nacional, en contraste con una supuesta inmadurez de Obama en esos ámbitos.
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