Contienda. Una de las últimas oportunidades de cambiar el curso de la carrera electoral

Hillary Clinton se la jugó en un debate con su adversario

El debate será retransmitido por CNN. Un segundo debate entre ambos está previsto para el 26 de febrero en Ohio (norte).

El debate de Austin (capital de Texas) «constituye (para Clinton) una de las últimas oportunidades de cambiar el curso de la carrera por la investidura», escribió ayer The New York Times, que resume así la encrucijada de esa confrontación: «intentar desacreditar a un rival sin herirse a ella misma».

Obama consiguió once victorias consecutivas desde el «supermartes» 5 de febrero. El 4 de marzo tendrán lugar las primarias de Texas y Ohio y Hillary Clinton está obligada a ganar con una gran distancia esas dos consultas si quiere mantener posibilidades.

«Si gana en Texas y Ohio, creo que (Hillary Clinton) será la candidata del Partido Demócrata en noviembre. Si ustedes no se pronuncian en su favor, creo que no podrá ser la candidata del partido», dijo el esposo de Hillary, el ex presidente Bill Clinton el miércoles durante un mitin en Beaumont (Texas).

En el equipo de Obama esperan que la ex primera dama se muestre combativa. Realizará «un ataque implacable», afirma el portavoz del senador por Illinois, Bill Burton. Obama no recurrirá a los ataques e impondrá su mensaje sobre la necesidad de un «cambio profundo», prometió el portavoz.

Mientras se espera el debate, Obama siguió ganando adhesiones: Change to Win, coalición de siete sindicatos que representa a seis millones de personas, anunció su respaldo al senador de Illinois, cuya candidatura impulsará en los lugares de trabajo.

El debate de ayer permitiría distinguir claramente quién es más capaz para dirigir Estados Unidos en tiempos de crisis, afirma Mark Penn, estratega del equipo de Clinton, quien recordó que Obama es senador recién desde 2005.

Clinton y John McCain, quien es ya virtualmente el candidato republicano para las presidenciales de noviembre, insisten en que tienen experiencia, sobre todo en materia de política exterior y de seguridad nacional, en contraste con una supuesta inmadurez de Obama en esos ámbitos.

«Ustedes se pueden herir mutuamente en esta carrera y probablemente de manera irreparable antes de la elección de noviembre», advirtió a ambos rivales el defensor de los derechos civiles y ex precandidato demócrata Jesse Jackson.

Obama y Clinton ya se enfrentaron en 18 debates desde el comienzo de las primarias. La última vez, el 13 de enero, estuvo marcada por fuertes críticas mutuas pero sin levantarse la voz.

Los debates televisivos constituyen grandes momentos de las campañas presidenciales estadounidenses, incluyendo las primarias.

Es recordado el caso de Walter Mondale, quien en las primarias demócratas de 1984 logró quebrar el avance del candidato Gary Hart, al preguntarle en un debate por considerar insustancial su discurso «¿Where is the beef?» (¿dónde está la carne?), lo que desarmó y dejó sin poder precisar sus ideas a su rival.

«De lo que se trata es de elegir a un presidente que cuente no sólo por sus palabras, sino por su acción. (…) A pesar de que las palabras cuentan mucho, todas las palabras del mundo son insuficientes si no están acompañadas de actos que estén a su altura», dijo Clinton el miércoles sobre su rival.

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