Desde Ruanda. Bush dice que es el comienzo de la "transición democrática"

Estados Unidos mantendrá el embargo contra Cuba

«Veo esto como un período de transición y podría ser el comienzo de la transición democrática para el pueblo en Cuba», afirmó el presidente George W. Bush, en una primera reacción desde Kigali, la capital de Ruanda, donde fue informado de la decisión de Castro, en medio de una gira africana.

La renuncia de Castro no corresponde a lo que exige Estados Unidos, al abrir una transición en el seno del mismo régimen, despejando el camino a su hermano Raúl para ser electo presidente, aunque no se descarta que el vicepresidente Carlos Lage, de 56 años, asuma como cabeza del Estado instalando una nueva generación en el poder.

«Estados Unidos ayudará a los cubanos a obtener las bendiciones de la libertad», explicó Bush, manteniendo la misma posición adoptada por su gobierno desde que Fidel Castro delegó el poder provisionalmente a su hermano a fines de agosto de 2006, por razones de salud.

Por su parte, el número dos del Departamento de Estado, John Negroponte, descartó rotundamente que Estados Unidos levante el embargo: «No puedo imaginarme que esto se produzca en un futuro cercano», declaró, al ser consultado sobre un eventual levantamiento de la medida.

Bush dedicó importantes esfuerzos para presionar a Cuba, el último país comunista de las Américas, al reforzar por ejemplo el embargo en 2004 y crear una Comisión Nacional de Asistencia para una Cuba Libre, presidida conjuntamente por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el secretario de Comercio, el cubano-estadounidense Carlos Gutiérrez.

En octubre, Bush dio un paso más con el anuncio de la creación de un fondo internacional de apoyo a la «libertad» en Cuba, aunque por ahora la iniciativa sigue siendo elaborada en los despachos del Gobierno y ningún país se comprometió oficialmente a financiar el proyecto.

El senador cubano-estadounidense Mel Martínez, cercano a Bush, reiteró este martes que Washington no modificará su política hacia la isla: «Pienso que el cambio inicial tiene que proceder del gobierno cubano y la forma en que trata a los cubanos», declaró a CNN. Estados Unidos rechazó asimismo tres ofertas de diálogo de Raúl Castro, desde que asumió provisionalmente la Presidencia.

 

Vida normal

Los cubanos, en tanto, prosiguieron su vida normal tras el anunció de Fidel Castro de renunciar a sus cargos como presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe, y aguardan ahora sus comentarios en la prensa que tendrán un nuevo título: «Reflexiones del compañero Fidel».

En las calles de La Habana, recorridas por el corresponsal de ANSA, no se observaban fuerzas policiales adicionales a las normales.

La ciudad, de más de dos millones de habitantes, despertó con normalidad como cada día, tal como ocurrió el 1 de agosto de 2006, un día después de que Castro anunció que delegaba el poder a su hermano, Raúl Castro, por enfermedad. En llamadas telefónicas a Santiago de Cuba, en el este, Santa Clara, en el centro, y Pinar del Río, en el occidente, residentes en esas ciudades reportaron tranquilidad completa.

Los cubanos conocieron la noticia, en su mayoría, por el noticiero matutino de la televisión nacional, que comenzó sus transmisiones a las 6.30 locales.

Habaneros interrogados sobre los acontecimientos en un centro de gran afluencia de público -la terminal central de ómnibus en la capital- se movieron entre la sorpresa y la tristeza.

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