Los veteranos de Vietnam recuerdan ofensiva del Tet
Mientras los fuegos artificiales anunciaban el inicio del año del Mono en las calles sombrías de Saigón, en los altos de un pequeño restaurante un grupo de vietcongs sostenía una reunión secreta que iba a cambiar el curso de la guerra del Vietnam.
La noche del 30 al 31 de enero de 1968, reunidos a medianoche en un restaurante especializado en sopas y tallarines, el Pho Binh, un grupo de altos dirigentes de la guerrilla comunista del sur iba a decidir el inicio de la ofensiva del Tet en Saigón, actualmente Ho Chi Minh Ville.
Nguyen Van Tri, encargado de la logística del grupo, recuerda la sensación de embriaguez que el reducido grupo de comandantes del Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur (Vietcong en la terminología norteamericana) sintió al llegar al cuartel general secreto.
«Nosotros sabíamos que teníamos una posibilidad entre mil», recuerda Tri, que hoy tiene 86 años. «Era la primera vez que íbamos a golpear en el centro neurálgico del enemigo».
Las familias vietnamitas seguían celebrando el Tet, la fiesta más importante del país, y mientras las tropas norteamericanas y sudvietnamitas bajaban la guardia, los comandantes se dispersaron, rumbo a sus escondites en la ciudad.
Nguyen Duc Hoa, que formó parte de la unidad que atacó el palacio presidencial, recuerda que «sólo participaron voluntarios», subrayando que «yo estaba seguro a 100% de que iba a morir, y mis compañeros sentían lo mismo».
Hacia las dos de la mañana, Hoa y otros 14 combatientes se embarcaron para el corto trayecto que los separaba del palacio.
«Estaba en el primer vehículo», cuenta. «Salté y lancé una granada contra la reja, pero no estalló. Recibí un balazo en el hombro, pero aún así fui capaz de enviar otra granada contra una garita y maté a dos soldados».
El grupo logró penetrar en el recinto presidencial, pero después de encarnizados tiroteos, debió replegarse.
En Hanoi, los comandantes supremos de la guerra esperaban que la ofensiva desencadenase una sublevación en el sur. Los combatientes vietcongs debían mantener sus posiciones hasta la llegada de las fuerzas regulares del norte, cosa que nunca ocurrió.
Cuando despuntaba el día, Hoa y sus compañeros se refugiaron en un sitio que estaba en construcción.
«Las tropas sudvietnamitas invadieron la planta inferior y nosotros les lanzamos granadas», explica y continúa: «Tomando las armas y las municiones de los caídos, continuamos batiéndonos».
«Quedamos sin escape y todo el día siguiente, sin comida ni agua, seguimos peleando. Las balas rebotaban en las paredes… y los tanques abrieron boquetes en los muros. Todo el edificio temblaba», cuenta.
Al caer la noche, casi sin municiones y ya sin la esperanza de recibir refuerzos, los sobrevivientes intentaron escapar por los techos, hasta que cayeron en un callejón, donde muchos murieron combatiendo.
UNA VICTORIA PSICOLOGICA
Hace 40 años, las fuerzas comunistas vietnamitas lanzaban, en pleno Año Nuevo lunar del Tet, una vasta operación contra Estados Unidos que sería decisiva para el desarrollo de la Guerra de Vietnam y conduciría a la negociación de los acuerdos de paz.
La ofensiva del Tet, lanzada durante la noche del Año Nuevo lunar de 1968, del 30 al 31 de enero, se saldó con un fracaso militar y terribles pérdidas humanas para los comunistas, pero es considerada como una victoria psicológica contra Estados Unidos gracias a su impacto en la opinión pública.
Compartí tu opinión con toda la comunidad