Fiebre amarilla en Brasil
El ministro de Salud de Brasil, José Gomes Temporao, negó ayer que exista una epidemia de fiebre amarilla en el país y pidió calma a la población al asegurar que no se conocen casos de esa enfermedad en áreas urbanas brasileñas desde hace más de 60 años.
«Estoy aquí para tranquilizar a la población sobre un asunto que está preocupando a los brasileños en los últimos días, el temor a una epidemia de fiebre amarilla. No existe riesgo de epidemia. Brasil no tiene casos de fiebre amarilla urbana desde 1942″, dijo Temporao en una cadena de radio y TV.
En la última semana, el ministerio admitió dos casos de la enfermedad, el de un hombre de 38 años que falleció en Brasilia y el de una mujer que se recupera en un hospital de San Pablo.
Según Temporao los casos registrados son de «fiebre amarilla silvestre, de personas que contrajeron la enfermedad en las florestas».
Temporao ya había asegurado el miércoles que no existen riesgos de una epidemia de fiebre amarilla en el país, pero la intensa ola de rumores que sacude al país obligó al ministro a convocar la cadena de radio y televisión para llevar su mensaje de calma.
La ola de temor estalló en la última semana de diciembre, cuando peritos del Parque Nacional de Brasilia hallaron dos monos muertos, indicador de la posible presencia del virus, aunque los exámenes revelaron posteriormente que por lo menos uno de los animales falleció de causas naturales.
El ministerio lanzó el 29 de diciembre una campaña de vacunación de fiebre amarilla. En Brasilia fueron aplicadas más de 600.000 dosis en dos semanas, al tiempo que en el estado de Goiás otro medio millón de personas recibió la vacuna.
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