El bigote presidencial tendrá su fin hoy cuando Álvaro Colom se ponga la banda presidencial. La seguidilla del mostacho se inicia en 1966 y concluye este año pasando por régimenes militares, golpes de Estado y el reinicio de la democracia en 1986.
La dinastía del bigote presidencial al parecer tenía que morir este año, pues los dos candidatos que disputaron la segunda vuelta electoral, el 4 de noviembre pasado, carecían de él, mientras que en la primera vuelta (setiembre), sólo dos de los 14 candidatos lo lucían con orgullo.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



