Escrito por: Toronto | AFP

Salas separadas para los hombres y las mujeres, calles bautizadas Bashir, Zafrullah, Abdus Salam, mezquita visible de lejos: bienvenidos a “Peace Village”, un proyecto inmobiliario de los suburbios de Toronto desarrollado específicamente para musulmanes.
A inicios de los años 90, una “pequeña mezquita en la pradera” se recortaba sola, aislada, en un inmenso campo de maíz sobre la ruta que atraviesa Vaughan, suburbio anónimo de Toronto, metrópoli canadiense de 5 millones de habitantes, donde casi una de cada dos personas es inmigrante.
Construido por un puñado de fieles de la comunidad musulmana Ahmadiyya -movimiento fundado a fines del siglo XIX por Mirza Ghulam Ahmad en lo que luego se convirtió en Pakistán pero considerado hereje por algunos- la mezquita es actualmente el corazón de un proyecto inmobiliario en pleno desarrollo.
“El objetivo era acercar a los fieles a la mezquita”, contó Naseer Ahmad, padre de familia de 54 años, iniciador del proyecto, que dejó Pakistán en 1976 para radicarse en Canadá.
Nacido en 1998, este “pueblo de la paz” cuenta actualmente con un poco más de 260 chalets dignos de la clase acomodada estadounidense, con sus entradas dobles de garage y un cuidado y verde césped. Desde cada casa se puede observar la gran mezquita situada en el centro del lugar.
Todas las calles del “pueblo” son en la lengua oficial de Pakistán o se refieren a personalidades paquistaníes como Abdus Salam, premio Nobel de Física en 1979.
El sistema de ventilación de las casas está concebido para que el aire circule mejor en la cocina, por si se preparan comidas picantes. Y algunas casas cuentan con una sala especial para las mujeres y otra para los hombres.
Una residencia en el “pueblo de la paz” se vende actualmente a un poco más de medio millón de dólares y la fuerte demanda llevó a los promotores a iniciar recientemente una “segunda fase” de construcción.
“Le damos un sentido concreto a la noción de multiculturalismo”, explicó a la AFP Ahmad. Aunque está concebida para musulmanes, el “pueblo” está abierto a todos, pese a que por ahora todos los propietarios sean de confesión musulmana, indicó.
¿Este “pueblo” es un ghetto? “En un inicio hubo temores en ese sentido. Me preguntaba cómo hacer para que no sea un ghetto. ¿Pero qué es un ghetto para la gente actualmente? Un lugar sin ley. El tiempo probó que no se trata de un ghetto, el valor de las casas es elevado, las calles están limpias, no hay violencia aquí”, aseguró.
“La gente vive en un ghetto cuando no tiene otra opción (…) es una separación involuntaria de un grupo en relación al resto de la sociedad. Es también un lugar sin servicios, pobre, donde vive una minoría”, estimó Patricia Wood, profesora de geografía urbana de la Universidad York.
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