Ayer tampoco hubo decisión y EEUU sigue sin presidente
Tallahassee, EEUU, AFP
El ganador de las controvertidas elecciones de Florida alcanzará la mayoría en el Colegio Electoral que designa al presidente, y sucederá a Bill Clinton el próximo 20 de enero.
«La Corte está muy consciente de la naturaleza histórica de esta sesión, de suma y vital importancia para nuestra nación, nuestro Estado, y para todo el mundo», dijo el presidente del alto tribunal, Charles Wells, al iniciar la audiencia.
La audiencia se prolongó media hora más de las dos previstas, en parte debido a las numerosas preguntas de los magistrados a los abogados de las dos partes y de la Fiscalía General y Secretaría de Estado de Florida.
La mayoría de los analistas, incluyendo jueces retirados de la Corte Suprema entrevistados por los canales de televisión de Florida, estimaron que los magistrados demostraron abierta simpatía por reconocer la validez de los recuentos manuales, para no anular los derechos de miles de electores cuyas boletas fueron consideradas ilegibles por las máquinas de escrutinio.
«Hemos tenido casos sobre este asunto en Florida desde el siglo 19, y todos ellos, de una forma u otra, porque votantes no siguieron bien las instrucciones», dijo el magistrado Major Harding, durante un intercambio con Michael Carvin, abogado del campo de Bush.
«Y en todos esos casos, cuando uno puede ver la boleta, aunque no haya sido bien marcada, y aunque el votante no haya seguido bien las instrucciones, si se ha podido discernir la intención del elector, ese voto tuvo que ser contado», agregó el juez.
El núcleo de la disputa es si los recuentos manuales que se llevan a cabo en los condados –predominantemente demócratas– de Miami-Dade, Broward y Palm Beach, serán o no incluidos en los resultados de la elección presidencial efectuada el 7 de noviembre.
La Corte de Florida autorizó ya la semana pasada los recuentos manuales, por lo cual los abogados de Gore y muchos analistas coincidían en que sería contradictorio que los jueces decidieran ahora no tomarlos en cuenta.
Sin embargo un juez de primera instancia de Tallahassee determinó que la secretaria de Estado de Florida, Katherine Harris, había actuado dentro de su potestad cuando anunció que ignoraría el resultado de los recuentos manuales.
La Corte Suprema puede revocar ese fallo, aunque para ello probablemente tendría que ir más allá de la letra de las leyes de Florida, según los analistas.
Además, como los abogados de Gore pidieron a la Corte que fijara «lineamientos amplios» para establecer la intención de los votantes a la hora de examinar a mano las boletas, los jueces tendrían que entrar a decidir cuestiones como si se aceptan perforaciones a medias o incluso las tarjetas «preñadas», con sólo un abultamiento del papel donde debería haber un agujero. El abogado Joseph Klock, quien representó a Harris en la audiencia, sostuvo que la ley de Florida ordena certificar el resultado de las elecciones a los 7 días de la votación, y que dicho plazo sólo puede extenderse en casos de fraude manifiesto, falla mecánica de las máquinas de contar o catástrofes naturales.
Pero los magistrados demostraron ayer que habían estudiado ya el asunto a fondo, y en varias ocasiones citaron incluso precedentes de otros estados sobre los conteos manuales, en particular en Texas, en el cual Bush es gobernador.
El sábado pasado, una vez contados los sufragios por correspondencia, Harris anunció que Bush tenía una ventaja de 930 entre los 6 millones de votos depositados en el Estado.
El equipo legal de Bush sostuvo que la decisión de Harris debe ser sostenida y el resultado anunciado el sábado pasado «certificado» u
oficializado como definitivo.
Los abogados de Gore replicaron que la importancia del tema y las dudas que planean sobre decenas de miles de votos anulados por las máquinas de votación hacen imprescindible examinar y contar las boletas una por una.
Paul Hancock, abogado de la Fiscalía de Florida que defendió el punto de vista de Gore, subrayó que «el derecho al voto es quizás el derecho más preciado de nuestra democracia… y naturalmente el derecho al voto incluye el derecho a que ese voto sea contado».
Señaló que en el condado de Palm Beach hubo 10.000 boletas que no registraron un voto por ninguna opción presidencial, y merecen ser examinados a mano para verificarlos. Gore confía en que los recuentos manuales revelen suficientes nuevos votos a su favor para ganar el Estado y la presidencia, aunque datos parciales suministrados por las juntas de votación sugieren que de todas maneras podría quedarse corto.
En el condado de Broward, cuando se habían recontado 518 de 609 precintos, Gore había ganado 118 votos extras, mientras en Palm Beach el recuento de más de la mitad de los votos arrojaba «pocos cambios», según dijo el presidente de la junta electoral, el juez Charles Burton.
En Miami-Dade el recuento manual se inició ayer, y después de contar 11 de 614 precintos Gore había ganado 12 votos extras, según la cadena de televisión CNN.
Para mayor tranquilidad del equipo de Bush, el fiscal general de Florida, Bob Butterworth, pidió a las juntas electorales del estado recontar votos por correo de militares, que habían sido rechazados por falta de sellos de fecha, y que podrían aumentar en varios cientos la ventaja del aspirante republicano sobre Gore. De un total de 3.733 votos por correo contados el sábado, fueron anulados 1.527, el 41%.
De los votos válidos, 1.380 (el 65%) fueron para Bush, y 750 (35%) para Gore. Si todos los 1.527 votos anulados son rehabilitados, y se mantienen esos porcentajes, Bush podría obtener unos 900 votos adicionales y Gore 500, lo cual aumentaría en más de 450 votos la ventaja del republicano.
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