Néstor Kirchner. La presidenta "ejercerá un liderazgo sin sombras"

Asume Cristina Fernández

Kirchner afirmó al diario Clarín: «Ella va a ejercer un liderazgo indiscutible. El tiempo histórico la ayuda porque lo peor de la crisis ya pasó. Va a construir un liderazgo sobre calidades políticas que yo no tengo».

El presidente ratificó que se retirará del ejercicio de gobierno, pero no de la arena política.

«Olvídense de mí por un tiempo largo. Saldré de la escena pública. Me dedicaré a pensar cómo armar la fuerza política que quiero» para dar andamiaje político al gobierno de su esposa, dijo Kirchner.

El presidente, que concluye el lunes cuatro años de gobierno y 20 de ejercicio de cargos ejecutivos tras sus tres mandatos como gobernador de Santa Cruz (sur), admitió que Cristina tuvo «mucha incidencia» en su gobierno.

«Ella tuvo mucha incidencia en mi gobierno pero nunca salió de un segundo plano. Ahora ocurrirá lo mismo, pero el segundo plano será mío», afirmó.

Kirchner explicó que la decisión de resignar postularse a la reelección pese a terminar el gobierno con más del 50% de imagen positiva «era la única jugada posible. La mejor dentro de la anormalidad política que todavía persiste en Argentina».

«Yo hubiera sacado más del 45% de los votos -Cristina ganó por el 45,2%-, pero hubiera sido felicidad para un día. Cristina tiene por delante un espacio y expectativas diferentes», consideró.

Cristina Fernández, una temperamental abogada de 54 años, inició su largo camino político que la llevaría hacia la Presidencia argentina como militante peronista de izquierda en los años 70 junto a su marido, el saliente mandatario Néstor Kirchner.

De ideas políticas afines, ambos cultivaron estilos contrapuestos que se plasmaron en una pulida imagen de Cristina frente a un informal y hasta desaliñado Néstor más proclive a los gestos hoscos frente a la estudiada diplomacia de su esposa.

Cristina Fernández ingresará a la historia como la primera presidenta en Argentina elegida por el voto popular, un sayo que le cabe a la perfección a esta mujer que suele hacer de la cuestión de género un punto central de su discurso político.

Admiradora confesa de la presidenciable demócrata estadounidense Hillary Clinton y amiga de la mandataria chilena Michelle Bachelet, Cristina no reniega de su condición femenina la que exalta en un recargado arreglo personal que sus detractores critican.

La futura presidenta exigió incluso que sean mujeres los edecanes militares que, según el protocolo, la asistirán como presidenta en todos sus actos oficiales, un pedido inédito que obligó a escudriñar en los cuadros de oficiales de las tres armas.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje