El socialismo petrolero en la reforma de Chávez
«Estamos empeñados en construir un modelo socialista muy diferente del que imaginó Carlos Marx en el siglo XIX. Ese es nuestro modelo, contar con esta riqueza petrolera», dijo Chávez en el marco de un proceso de nacionalización de esa industria a partir del 1º de mayo pasado.
El mandatario afirmó entonces que «el socialismo petrolero no se puede concebir sin la actividad petrolera». Este recurso «le da una configuración peculiar a nuestro modelo económico».
Carlos Rossi, asesor económico de la Asociación Venezolana de Hidrocarburos, afirma que «la formación militar, la astucia política pocas veces vista en la historia de Venezuela, le permitió a Chávez cambiar el nombre, el escudo y la Constitución de Venezuela (en 1999) a través de no menos de tres referendos».
En 2001 cambió la Ley de Hidrocarburos de 1943, acabó con la apertura petrolera de los 90 y tomó el control accionario mediante empresas mixtas con las petroleras trasnacionales, poniendo al menos 60% de ellas en manos del Estado.
El ascenso de Chávez al poder «coincidió con el cambio energético mundial, el cual determinó que en todo este tiempo los precios de la cesta petrolera venezolana se cuadruplicaran, lo que ha repletado las arcas de la Tesorería», indica Rossi, autor del libro «El Epílogo del petróleo».
El experto del organismo que reúne a los grandes operadores privados que hacen negocios con el gobierno dijo a la AFP que «no hemos percibido nada que desestimule a la industria».
Chávez emprendió un masivo gasto social y lanzó el plan estratégico Siembra Petrolera 2006-2012, retomando la vieja idea de «sembrar el petróleo» expresada en 1936 por el escritor Arturo Uslar Pietri.
El plan necesita una inversión mixta de 76.500 millones de dólares para elevar la producción venezolana de unos 3 millones de barriles diarios a 5,8 millones en 2012, sobre todo explotando el gigantesco reservorio de la Faja del Orinoco, 55.000 km2 plenos con densos crudos extrapesados.
«El movimiento socialista de Venezuela depende de los petrodólares para financiar la revolución, pero la estatal Pdvsa no invierte lo necesario en exploración y producción», dijo a la AFP Piero Stuwart, editor de la revista «Latin Petroleum».
Chávez se alió con las petroleras estatales de Rusia, Irán, China e India, además de las de sus aliados latinoamericanos, para explotar la Faja, y comenzó a reducir sus ventas a Estados Unidos mientras las estadounidenses Exxon-Mobil y Conoco-Phillips salían del negocio en Venezuela.
La Agencia de Información de Energía (EIA) señala que las ventas de crudo a Estados Unidos cayeron de 1,52 millones de barriles en 2005, a 1,41 millones de barriles en 2006 y a 1,35 millones en 2007.
En cambio, China, cuyas compras a Venezuela eran nulas en 2005, ya está en 300.000 barriles diarios este año.
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