Náufragos parten de la Antártida
El avión, un Hércules de la Fuerza Aérea Chilena, partió rumbo a la Antártida para evacuar a los ocupantes del crucero turístico, constató un periodista de la AFP.
La nave partió a las 12.20 locales de ayer sábado desde el aeropuerto de Punta Arenas, a orillas del Estrecho de Magallanes, a unos 2.000 km al sur de Santiago, para recoger a un primer grupo de 78 pasajeros desde la base chilena Eduardo Frei, situada en la isla Rey Jorge.
«Ellos van a llegaron aproximadamente a Punta Arenas a las 19 horas locales», dijo la gobernadora de la región austral de Magallanes, Eugenia Mancilla.
La funcionaria se reunió ayer sábado con cónsules de los países de origen de los ocupantes del barco, a quienes les entregó detalles sobre el operativo de evacuación de los pasajeros del «Explorer», que naufragó el viernes tras chocar con un iceberg, en un accidente que hizo recordar la tragedia del Titanic en 1912. Tras la reunión, Mancilla dijo que el Hércules realizará un segundo vuelo una vez que regrese con los primeros pasajeros, cuando las condiciones meteorológicas lo permitan.
«Esperamos que se concluya en horas de la madrugada (de hoy domingo) la evacuación de todos los pasajeros», dijo Mancilla.
«El ingreso de una nave a la base Frei depende exclusivamente de las ventanas meteorológicas que se produzcan», dijo la funcionaria.
Los 154 pasajeros y tripulantes del «Explorer», que se hundió horas después de chocar con un iceberg, llegaron a la base Frei la tarde del viernes a bordo de la nave noruega «Nordnorge», que los rescató desde los botes salvavidas luego que abandonaron el crucero.
Fueron repartidos entre la base militar chilena y la uruguaya Artigas los rescatados, entre ellos ciudadanos de Gran Bretaña, Canadá, Australia, Estados Unidos, Alemania, Argentina, Suecia, China y otros países.
Ayer sábado desayunaron y ahora «tratan de tomar contacto con sus familiares a través de teléfonos y de internet», contó a la AFP el comandante de la base Eduardo Frei, Raúl Jorquera.
El oficial comentó telefónicamente que los ocupantes de la nave siniestrada están tranquilos, aunque esperan salir del continente helado cuanto antes.
«Indudablemente hay el ánimo por salir lo antes posible pero están tranquilos. Ahora están recorriendo la base, contactándose por teléfono e internet con sus familiares y esperando la entrada de nuestro avión», explicó.
Según contó a la prensa el capitán del «Explorer», Bengt Witman, el impacto de la nave contra el iceberg lo hizo pensar que habían colisionado con una ballena. *
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