Inmigración incomoda a precandidatos demócratas
«Los demócratas están estrepitosamente divididos sobre la cuestión de la inmigración», explicó a la AFP Michael Shifter, vicepresidente del Diálogo Interamericano, después que Hillary Clinton y su principal rival Barak Obama se toparan con dificultades para explicar su posición en los últimos debates.
«Quieren seducir a los latinos, pero no quieren perder las bases moderadas y conservadoras del partido», añadió el analista, al poner de relieve las dificultades enfrentadas por los precandidatos demócratas a menos de dos meses del inicio de las primarias en el estado conservador de Iowa (norte).
En el debate del pasado jueves en Las Vegas (suroeste), Hillary Clinton se declaró rotundamente opuesta a la entrega de licencias de conducir a los indocumentados con un lacónico «no», tras haber abierto la polémica en el debate anterior de Filadelfia por no aclarar su posición sobre el mismo tema.
Pese a saber que la cuestión de las licencias volvería a estar sobre el tapete, Obama cayó en la misma trampa en Las Vegas y dio varias vueltas para esquivar la pregunta, antes de ceder a la presión del periodista de CNN y declararse a favor de que los indocumentados tengan un permiso oficial para manejar.
«La cuestión de la inmigración es una papa caliente» en la campaña, aseguró Peter Romero, ex jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina. «Por ahora, el lema ha sido ‘no hagas errores’, ‘no tomes riesgos’ o ‘no metas la pata’ en este asunto», afirmó el ex diplomático.
«Utilizar la palabra equivocada o el término equivocado puede causar muchos problemas a un candidato», añadió, tras comprobar que ni los demócratas ni tampoco los republicanos habían aportado claridad al debate sobre inmigración hasta ahora.
Las dificultades de los precandidatos demócratas para explicar su posición sobre cuestiones migratorias resultan sorpren-
dentes, sobre todo porque su partido ganó hace un año las elecciones legislativas frente a los republicanos que habían centrado su campaña en la lucha contra la inmigración ilegal.
La comunidad hispana, la minoría más importante del país con cerca de 45 millones de personas, le había dado entonces la espalda al partido del presidente George W. Bush, al considerarlo responsable del fracaso de la reforma migratoria en el Congreso, aunque también de la guerra en Irak.
Paradójicamente, un año más tarde, los demócratas son los que parecen más incómodos con el tema de la inmigración, a pesar de que todos siguen pidiendo una reforma completa que volvió a fracasar en junio pasado, otra vez a raíz de la oposición de los republicanos.
Los demócratas, que hasta ahora culparon a sus adversarios del fracaso de la reforma, deben cuidarse de no perder el apoyo hispano con sus posiciones sobre la inmigración, como advirtió Lindsay Daniel, del Consejo Nacional de la Raza (NCLR), la mayor organización hispana del país.
«En las elecciones de 2006, la inmigración ha sido definitivamente un factor importante para que los hispanos salieran a votar y sospecho que volverá a serlo en 2008″, explicó.
La comunidad latina podría tener una fuerte influencia en los resultados de los comicios del próximo año, al ser determinante en cinco estados que podrían pasar de manos republicanas a demócratas: Florida, Nuevo México, Colorado, Nevada y Arizona, todos ganados por Bush en 2004 cuando logró el apoyo récord de más del 40% de los hispanos. *
Hillary
La senadora demócrata Hillary Clinton ganó ampliamente a sus rivales a la Casa Blanca en un sondeo que preguntaba a los votantes estadounidenses a qué candidato invitarían a compartir su pavo del Día de Acción de Gracias.
La ex primera dama fue elegida por 42% de los votantes demócratas y por 27% de todos los votantes en el sondeo, realizado por la Universidad de Quinnipiac con motivo de este feriado estadounidense. Mientras, su rival demócrata Barack Obama recibió 24% de las preferencias de ambos tipos de votantes.
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