Muy poco para celebrar en Gaza
Rafah, Franja de Gaza, AFP
Los habitantes de la franja de Gaza no apoyaron ayer la celebración de la proclamación simbólica en el exilio de un Estado palestino por parte de Yasser Arafat, estimando que doce años después sólo poseen una «parodia de independencia».
En las calles de Gaza, de Jan Yunes o de Rafah, había numerosas banderas palestinas. Pero su objetivo era acompañar hasta el cementerio a los cadáveres de dos «mártires» muertos la víspera por soldados israelíes.
No hubo, por lo tanto, tregua de funerales en este «Día de Independencia», ni tampoco suspensión de los mortíferos enfrentamientos.
Al igual que el martes, la carretera principal, que atraviesa el territorio del norte al sur, estaba cortada por el ejército israelí, obligando a los automovilistas a desviarse de su recorrido utilizando pequeñas pistas o atravesando a veces una autopista pese a estar apuntados por ametralladoras de soldados israelíes que dispararán al más mínimo movimiento.
Por su parte, los cazas israelíes sobrevolaban el territorio palestino.
«¿Dónde está la independencia? ¿Dónde está nuestra libertad?», se preguntaba una mujer, sosteniendo a su bebé en brazos, mientras veía pasar en Rafah el cortejo fúnebre que acompañaba hasta la mezquita a un joven «mártir» de 21 años muerto el martes.
En una pequeña calle mísera, seis hombres discutían mientras bebían té.
«Para mí, la independencia consiste en que el judío estadounidense o ruso vuelva al lugar de donde vino y que yo pueda regresar a mi casa, en un país, con Jerusalén como capital», señaló Abu Ahmed, que fue expulsado de su casa durante la creación del Estado de Israel, en 1948, y desde entonces vive refugiado en Rafah.
«Hoy, sólo tenemos una parodia de independencia», dijo. Su vecino, Sami Abed, reclamó «fronteras bajo nuestro control, no bajo el de los israelíes como sucede en la actualidad en Palestina».
«Este 15 de noviembre sólo es un día más de tristeza e ira, en ningún caso una fiesta de independencia», aseguró.
Un joven médico carecía también de motivos para «festejar la guerra». «En mi ciudad, enterramos (a los muertos) por tercer día consecutivo». Las colonias judías se hallan en todo nuestro territorio», comprobó Iyad Abu Teior.
Un farmacéutico, Jbara Sehwil, prefería hablar de «independencia sólo sobre el papel». «Los israelíes hirieron a quince palestinos en una única ráfaga de disparos. Nunca antes había visto eso desde el comienzo de la Intifada (revuelta palestina)», afirmó un conductor de ambulancias, refiriéndose a un incidente ocurrido a primera hora del miércoles cerca de Rafah. Pese a que la administración y las oficinas permanecieron cerradas, la mayoría de los comercios abrieron sus puertas con toda normalidad. «¿Por qué habría de cerrar mi establecimiento cuando ni siquiera el presidente (de la Autoridad Palestina) Arafat festeja este día? Prefiero intentar vender».
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