La nueva riqueza petrolera no cambiará política energética de Brasil

El descubrimiento de un gigantesco yacimiento que convertirá a Brasil en un «nuevo rico» del petróleo no cambiará su política de biocombustibles y de una matriz energética con «muchas alternativas», incluyendo nuevas inversiones en Bolivia, dijo el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Ese descubrimiento fue «una dádiva de Dios» pero «no disminuirá ni un milímetro nuestra política de biocombustibles», advirtió Lula este sábado en Santiago, momentos antes de su regreso a Brasil, tras su participación en la XVII Cumbre Iberoamericana.

Tampoco cambiará sus relaciones con los países vecinos, especialmente con Bolivia, su principal proveedor de gas natural, «porque nos interesa que la matriz energética tenga muchas alternativas», y «cuanto más gas y petróleo tengan Bolivia y Brasil, mejor», indicó.

Lula alertó además que «no habrá posibilidades de que alguien plante cultivos destinados a biocombustibles (caña de azúcar para etanol, oleaginosos para biodiesel) en la Amazonía», un pulmón verde del planeta.

Respondió así a las críticas, especialmente europeas, en el sentido de que la producción de biocombustibles contribuiría a la deforestación amazónica con serias consecuencias ambientales.

Brasil y Estados Unidos, principales productores mundiales de etanol, aspiran a que el alcohol sea una alternativa a los derivados del petróleo. El gobierno brasileño es un abanderado de la expansión en los países en desarrollo del etanol.

Actualmente, en Brasil, es obligatoria la mezcla de 25% de alcohol en la gasolina. Además, Brasilia también impulsa investigaciones sobre la producción de biodiesel, que deberá mezclarse con el gasóleo en proporción creciente desde el año próximo.

El hallazgo del yacimiento Tupí en la cuenca marítima de Santos, a 250 km de la costa, con reservas estimadas de 5.000 a 8.000 millones de barriles de petróleo liviano, aumenta 50% las reservas nacionales.

La petrolera estatal Petrobras opera el área y posee 65%; la británica BG 25% y la portuguesa Petrogal-Galp, un 10%.

Los estudios revelan un área con potencial para ser una nueva provincia petrolera mundial, que, de confirmarse, convertirán a Brasil en un país exportador, «al nivel de los países árabes y Venezuela», según la ministra jefe Dilma Rousseff. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje