La Intifada rumbo a una guerra declarada en Medio Oriente

Jornada de sangre

Gaza, AFP

Ayer martes, Mohammed al Ajla, de 13 años, fue alcanzado de un balazo en la cabeza, en enfrentamientos con el ejército israelí. Poco antes, Raed Chaqfa, de 21 años, fallecía en la localidad de Jan Yunes, en el sur de la Franja de Gaza, y Nasr Ebrich, de 15 años, recibía una bala en el corazón, en la ciudad autónoma de Ramalá, Cisjordania.

Otro palestino, Mustafá Aliyan, de 50 años, sucumbió a las heridas recibidas después de que su vehículo fuera apedreado, al aparecer por colonos israelíes, en el este de Ramalá.

Palestinos dispararon la noche del martes con armas automáticas contra un autobús que circulaba en Cisjordania sin causar heridos, indicó una fuente militar israelí.

Con estas muertes ascienden a 223 los fallecidos, en su inmensa mayoría palestinos, desde el estallido de la Intifada el 28 de setiembre.

Debido al agravamiento de la situación en el terreno, Barak decidió abreviar su estadía en Estados Unidos, donde el domingo se reunió con el presidente estadounidense, Bill Clinton, para regresar a Israel y decidir de qué forma responderá a las dos emboscadas perpetradas la víspera en Cisjordania y Gaza, y que costaron la vida a cuatro israelíes, dos de ellos civiles.

En diálogo telefónico con el primer ministro británico, Tony Blair, Barak afirmó que Israel no reanudará las negociaciones de paz con los palestinos mientras siga la violencia y que Israel deberá actuar «si los ataques terroristas y asesinatos continúan».

Barak tenía previsto reunirse con Blair en Londres, pero anuló el encuentro para regresar rápidamente a Israel. En escala técnica en Londres, Barak habló también con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, que regresaba por su lado a Nueva York.

Según un responsable onusiano, Annan desearía un rápido despliegue de la misión de información para determinar las causas de los enfrentamientos en los territorios, tal como se decidió en la cumbre del 17 de octubre en Charm el Cheij (Egipto), dirigida por el ex senador norteamericano, George Mitchell. La reunión del gabinete de seguridad israelí prevista para la noche de ayer martes fue aplazada hasta hoy miércoles, esperando a Barak, indicó una fuente oficial.

En las siete semanas de violencia en los territorios murieron 24 israelíes, entre ellos 12 civiles y 12 militares. Barak calificó las dos emboscadas palestinas de «actos deplorables» y «consecuencia directa de la política de la Autoridad Palestina, que alienta la violencia y llama a la Jihad (guerra santa) contra Israel».

En un comunicado, el primer ministro israelí pidió a los habitantes judíos de Cisjordania y Franja de Gaza que «sigan actuando con reserva y permitan al ejército y a las fuerzas de seguridad cumplir sus misiones y actuar contra la violencia».

Mientras, en Jerusalén, grupos de colonos se concentraron frente a la residencia de Barak para exigirle que ponga fin a su política «moderada» y dé más poderes al ejército para que restablezca la seguridad. El Fatah, movimiento palestino de Arafat, llamó ayer a los palestinos a manifestarse hoy miércoles, 15 de noviembre, fecha aniversario de la proclamación simbólica de un Estado palestino en el exilio, en 1988 en Argel.

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