El fuego arrojó el lunes ocho familias a la calle
Un terrible incendio que estalló en horas de la noche del lunes en la zona limítrofe entre los barrios Cerrito de la Victoria y Brazo Oriental destruyó totalmente ocho viviendas humildes y dejó literalmente en la calle a igual número de familias. En total casi 50 personas desde el lunes se encuentran sin techo.
El siniestro además de las pérdidas materiales dejó un saldo de dos policías y dos vecinos intoxicados por la inhalación de monóxido de carbono cuando trataban de controlar el fuego y salvar algunas de pertenencias de las fincas.
Las personas afectadas debieron ser hospitalizadas en forma circunstancial. Luego de varias horas de permanecer bajo la vigilancia médica, fueron dadas de alta, hecho que se concretó en la mañana de ayer.
Luego de haber sido controlada la situación por parte de efectivos de la Dirección Nacional de Bomberos, en una acción solidaria con las víctimas, numerosos vecinos se agruparon para ayuda a paliar la difícil situación de aquí en más.
Al respecto, cualquier ayuda que los montevideanos entiendan que puedan hacer llegar a los damnificados, lo podrán comunicar a los teléfonos 203 9959 y 208 1897.
Fue al promediar la hora 21 de lunes que en las centrales telefónicas de la Jefatura capitalina y del Cuartel Centenario se recibió la alerta sobre un incendio que había estallado en una vivienda humilde ubicada en la intersección de las calles Huacar y Carabelas.
Escenas desgarradoras
Desde el Cuartel Centenario se movilizó un tren completo de Bomberos, el que luego contó con el apoyo de personal de la Seccional 12ª y del Cuerpo de Radio Patrulla.
El arribo de los Bomberos, debido a la distancia con el lugar, obviamente demandó un tiempo que resultó extremadamente importante para que las llamas se propagaran a otras casas.
De todas formas, agentes de la mencionada comisaría, de Radio Patrulla y más de una treintena de vecinos, comenzaron a realizar lo que estaba al alcance de sus manos, en lo que respecta al rescate de niños y otras personas, como así también a salvar bienes de los afectados.
Las llamas fueron de tal intensidad que en muy pocos minutos abrasaron a las ocho casitas, que quedaron convertidas en cenizas.
Se vivieron escenas desgarradoras y dramáticas por parte de las ocho familias que vieron cómo en poco minutos el fuego les consumió todas sus pertenencias. La mayoría de los afectados son niños de un total aproximado de 50 personas.
Entre dichos ciudadanos no hubo que lamentar ningún tipo de desgracia. Sin embargo dos vecinos y dos policías que colaboraron para controlar las llamas resultaron afectados por el humo, lo que motivó debieran ser hospitalizados por varias horas en distintos nosocomios capitalinos.
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