Vladimir Putin condena represión política durante la era soviética
Con ocasión del «Día de la Memoria» de las víctimas de la represión soviética, el líder ruso visitó en las afueras de Moscú un antiguo polígono de tiro Bútovo donde más de 20.000 personas fueron ejecutadas y enterradas por la policía política del régimen comunista soviético (NKVD), precursora del KGB
La historia ha conocido tragedias similares a las que Rusia vivió en los años 1937-1938, recordó el presidente ruso en el curso de su visita al polígono, al sur de Moscú, donde fueron fusiladas más de 20.000 personas durante la dictadura del dirigente soviético Josef Stalin.
«Es lo que sucede cuando ideales atractivos que, a la larga, resultan vanos, se colocan por encima del valor básico: la vida humana, los derechos y las libertades», subrayó Putin.
En el caso de Rusia, «fue una tragedia especial, por su colosal envergadura», y que «se sigue sintiendo incluso ahora», declaró.
Las represalias estalinistas sesgaron la vida de millones de rusos que, según Putin, eran la «flor de la nación», «gente con opinión propia y sin miedo de expresarla».
El año 1937 marcó el punto culminante en las represalias pero le habían precedido otros «años de brutalidad», prosiguió Putin en referencia a los fusilamientos de prisioneros durante la Guerra Civil, a la destrucción de sectores enteros del clero, a la colectivización forzosa de los campesinos ricos y a las persecuciones contra los cosacos. A juicio de Putin, es necesario recordar esta tragedia para que las polémicas y las batallas políticas, imprescindibles para definir el rumbo ideal, sean «constructivas».
«La lucha política no debería rebasar el marco del espacio cultural y educacional», añadió.
Tras la caída de la URSS, las autoridades rusas rehabilitaron a más de medio millón de personas, entre ellas, el Patriarca de la Iglesia ortodoxa, Tíjon, el bailarín Rudolf Nureyév y el científico Timoféyev.
El Defensor del Pueblo, Vladímir Lukín, pidió recientemente que se retire de la Plaza Roja el mausoleo con la momia de Lenin, iniciador del «Terror Rojo» a principios de los años 20 del siglo pasado.
La represión política fue especialmente terrible durante el mandato de Stalin -unos cinco millones de personas fueron condenadas entre 1922 y 1953-, pero ésta no se interrumpió a su muerte pese a la amnistía general decretada por el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). *
Compartí tu opinión con toda la comunidad