Pedófilos y marihuana
Washington, ANSA
En los 204 referéndum cuyos resultados se conocieron en la noche de las elecciones, las tendencias más dispares surgieron y se afirmaron en los 42 Estados norteamericanos donde los electores debían expresar su posiciones.
En el referéndum de Nueva Jersey, la constitución fue modificada para permitir la publicación de los datos personales de quienes cometen «ofensas sexuales», sobre todo los paidófilos.
En una de las votaciones más seguidas de Alabama, los electores finalmente cancelaron una norma constitucional que desde hace 99 años prohibía el matrimonio entre blancos y negros.
Es la última de ese tipo en toda la Unión, no se la aplicaba naturalmente pero para muchos era una vergüenza que había que hacer desaparecer de la constitución estatal.
En Maine los electores no quisieron permitir el suicidio asistido, que desde 1994 es legal en Oregon. En Nevada y Nebraska, los electores establecieron que constitucionalmente el matrimonio puede ser sólo entre un hombre y una mujer, excluyendo así la legalización de las uniones gays. Una de las cuestiones más importante era la del control de las armas; Colorado y Oregon dieron una bofetada a los pistoleros estableciendo que, incluso en las ferias donde se venden armas, los compradores deben someterse a una verificación de sus antecedentes penales.
Este control, al que se opone el lobby de las armas habría por ejemplo impedido la compra de armas usadas para la matanza del liceo de Columbine, en 1999.
Si los subsidios fueran derogados, se lograría un mayor financiamiento para la escuela pública. Carolina del Norte aumentó la disposición de efectivo a través de la venta de títulos por 3.100 millones de dólares.
Carolina del Sur en cambio creó una lotería estatal cuyos ingresos financiarán la escuela pública con una cifra en torno de los 150 millones de dólares anuales.
Pero la idea de la lotería no le gustó al conservador estado de Arkansas, donde los ciudadanos dijeron no a la legalización de los casinos. Los habitantes de Colorado dijeron también que no a una propuesta que pedía una pausa de reflexión de 24 horas para las mujeres que quieren abortar, mientras las del Maine votaron una ley que impedirá cualquier discriminación de homosexuales.
Pero a nivel local y estatal se votaba sobre cuestiones de otro tipo: los electores rechazaron la propuesta de transformar un búnker subterráneo en West Virginia en un casino; decretaron que la caza y la pesca están constitucionalmente protegidas en Virginia y Dakota del Norte y, finalmente, dijeron al consejo comunal de Ventura, Minnesota, que volviera al antiguo nombre de St. Augusta. La ciudad había tomado el nuevo nombre para honrar al gobernador y luchador Jesse Ventura.
Utah se convirtió en el vigésimo sexto estado norteamericano en imponer el inglés como lengua oficial única en los asuntos gubernamentales, al aprobarse la propuesta votada el martes junto a las elecciones presidenciales.
La medida aprobada en uno de los llamados «estados cowboy» es una nueva victoria de las organizaciones que quieren mantener la primacía del inglés en un país al que arriban cientos de miles de inmigrantes cada año.
Los opositores al english only afirman, precisamente, que la imposición de ese idioma como lengua única en los asuntos oficiales provocará que los inmigrantes que no lo hablan «se sientan como ciudadanos de segunda categoría».
La medida, que había naufrado en el parlamento estatal tres veces, se convertirá ahora en ley gracias a la aprobación popular en el referendo. La nueva ley establece que el inglés es el único idioma de los asuntos oficiales y de su burocracia, excepto en los campos del turismo, salud, procedimientos judiciales y fuerzas de seguridad.
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