Elogian y apoyan a Lula por economía
«En nuestro gobierno hemos clasificado a Brasil como país prioritario en política comercial», aseguró José Luis Rodríguez Zapatero en un encuentro de Lula con más de 60 empresarios en el que subrayó que «el crecimiento y la estabilidad brasileñas «sirven de referente y de ejemplo a otros países».
El «gobierno y las empresas españolas han hecho una apuesta decidida y preferente» por el país, recordó el jefe del gobierno español a Lula, al que apremió a fijar «nuevos rumbos y nuevos objetivos, especialmente en el sector comercial». Zapatero recordó que España es el segundo país que aporta inversiones a Brasil por detrás de Estados Unidos, con una inversión acumulada de 35.000 millones de dólares.
El Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), para el que Lula busca inversiones por valor de 250.000 millones de dólares, «ha venido a reforzar» las perspectivas de la economía brasileña para las empresas españolas, dijo por su parte César Alierta, presidente de Telefónica.
Alierta anunció que su empresa, que es el primer grupo extranjero en Brasil en inversiones, invertirá hasta 2020 más de 7.000 millones de euros en el país.
El presidente de Telefónica y el de otras empresas con amplia presencia en Brasil, como el banco Santander –segunda extranjera en el país por inversiones–, Repsol, Iberdrola y Gas Natural, elogiaron el buen momento económico que vive Brasil y aseguraron que seguirán presentes con mayores inversiones.
Con la PAC, «estamos convencidos de que se va producir una segunda etapa de importantes inversiones españolas en Brasil», estimó el presidente de los empresarios epañoles, Gerardo Díaz-Ferrán. Las empresas españolas quieren aumentar su participación en los «sectores de la energía, infraestructuras y proyectos relacionados con el medio ambiente» y también en alianzas público-privadas, concesiones y nuevas licitaciones, subrayó.
Asimismo ofreció a Brasil la experiencia española en energías «limpias» como la eólica y la solar, y alentó una mayor participación española en el sector de los biocombustibles.
Por su parte, las empresas brasileñas también han apostado por invertir en España en los sectores siderúrgico y textil, aunque su presencia aún es pequeña.
Pero el presidente de las cámaras de comercio españolas, Javier Gómez Navarro, subrayó como sombras en la relación comercial «la necesidad de aumentar los flujos comerciales», ya que «siguen estando muy por debajo de las posibilidades» de ambos países y perjudican sobre todo a España.
En 2006, las exportaciones españolas a Brasil fueron de 77,8 millones de euros, frente a los 1.764,7 millones de euros de compras españolas a Brasil, lo que supone un saldo comercial negativo para España de 96,8 millones de euros.
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