Senadores arremeten contra la estrategia de Bush y Petraeus
«Me parece que lo que el general Petraeus está presentando es un plan para al menos diez años de fuerte presencia estadounidense en Irak», afirmó la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, al salir de un encuentro con el presidente George W. Bush en la Casa Blanca.
El mandatario recibió a los dirigentes demócratas y republicanos después de que el general presentara el lunes a la Cámara de Representantes y la mañana del martes al Senado su plan de retirada gradual de los 30.000 refuerzos que llegaron el 1º de febrero, para volver a los niveles anteriores, de 130.000.
Ante el Comité de Asuntos Exteriores del Senado, Petraeus ha sido sometido a preguntas mucho más duras y directas que la víspera, sobre todo de los pesos pesados demócratas como el precandidato a la presidencia Barak Obama, que presentó la guerra como «un error desastroso de política exterior».
«Deberíamos ponerle fin a la estrategia de los refuerzos y empezar a hacer regresar a casa a nuestros soldados», aseguró, por su parte, el influyente demócrata Joseph Biden, al pedir con su partido un plan de retirada.
Como el general sostuvo la víspera que la estrategia lanzada por Bush a principios de años había alcanzado «sus objetivos militares», tras el envío de 30.000 soldados suplementarios a Irak, los senadores centraron el debate en el terreno político, donde dijeron que había fracasado la estrategia.
«Cuando anunció el envío de refuerzos, Bush dijo que su primer objetivo era dar tiempo para un acuerdo político en Irak», entre las diferentes etnias sunitas, chiitas y kurdas, recordó Biden. «Desde mi punto de vista, no creo que esto ocurra durante nuestras vidas», pronosticó.
«Por tanto, la mayoría de los senadores pensamos que es hora de retirar no sólo los refuerzos de Irak», afirmó, en sintonía con varios de los senadores, entre ellos el republicano Chuck Hagel.
«¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a seguir invirtiendo la sangre y el dinero estadounidense al mismo ritmo que ahora?», preguntó uno de los senadores republicanos más críticos con la estrategia del gobierno en Irak.
Petraeus reconoció que «la reconciliación en Irak todavía no se había producido, aunque se están dando pasos actualmente», al tiempo que admitió que «le costaría mucho tomar la decisión» de mantener los refuerzos en Irak si la situación empeora en el terreno.
El también republicano Richard Lugar evitó plantear su pedido de hace unos meses en favor de una retirada «ordenada» del país del golfo Pérsico, aunque sí se mostró escéptico, al subrayar que los avances en Irak «podrían no lograr el objetivo debido a las divisiones que afectan al país» y le pidió más esfuerzos diplomáticos al gobierno.
Según Petraeus, el aumento de las tropas decretado a principios de año por el presidente Bush había cumplido «en gran medida sus objetivos militares», al tiempo que advirtió de las «consecuencias devastadoras» de una retirada «prematura» de Irak. *
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