"Todavía es un día cargado de la herencia de la dictadura", dijo el presidente del Partido Comunista

Bachelet: "11 de setiembre es un día de conmemoración y reflexión"

El palacio presidencial de La Moneda lucía cercado con rejas de seguridad y resguardado por piquetes de policías, que controlaban el acceso a los grupos de adherentes o de víctimas de la dictadura militar que rendían homenaje a Allende, que se suicidó el 11 de setiembre de 1973 en medio de la asonada golpista.

Las autoridades autorizaron únicamente a 12 organizaciones a pasar por un costado del palacio presidencial hasta la puerta de calle Morandé 80, por donde fue retirado el cadáver del derrocado mandatario socialista.

Dirigentes de los partidos Comunista y Socialista, de otros grupos de izquierda, ex colaboradores y víctimas de la dictadura depositaron ofrendas florales tanto en ese lugar como a los pies de una estatua de Allende en la contigua Plaza de la Constitución.

Algunos grupos, impedidos de pasar, se enfrentaron con los policías que custodiaban el lugar, aunque hasta el mediodía del martes no había detenidos. El domingo, tras una marcha de conmemoración, la policía detuvo a alrededor de 150 manifestantes por desórdenes.

La primera actividad oficial de conmemoración del 11 de setiembre la realizó la presidenta Michelle Bachelet al colocar una ofrenda floral en la placa recordatoria al ex presidente Allende en el interior del Palacio. Luego, visitó la puerta de Morandé 80 y posteriormente se unió al acto ecuménico, acompañada de una de las hijas de Salvador Allende y una de sus nietas, donde se homenajeó en la mañana de ayer en el Palacio de La Moneda al extinto mandatario y a las víctimas de la dictadura con motivo de los 34 años del golpe de Estado en Chile.

«El día 11 de setiembre es un día de conmemoración y un día de reflexión. Hace 34 años en nuestra patria hubo trágicos sucesos que terminaron con la democracia y además con la vida de muchos compatriotas», dijo la mandataria en una declaración a la prensa que siguió su recorrido por la sede de Gobierno.

Agregó que «hoy día el mejor homenaje que podemos hacerle a todos aquellos que perdieron la vida luchando por la democracia y por la patria es construir una sociedad, un país, que garantice oportunidades, que les de derechos, oportunidades, así como deberes, propios de la democracia a cada uno de nuestros compatriotas».

La intención, dijo, es que «nunca jamás, nadie tenga que pasar por lo que hemos pasado, por esos hacemos un homenaje para que ese nunca jamás sea una realidad», e invitó a transformar la jornada «en un día de conmemoración de los valores más importantes en la patria, el valor de la dignidad, el valor de la justicia, el valor de la solidaridad, el valor del compromiso profundo por su país».

Mientras tanto, un fuerte contingente policial ­con policía montada y fuerzas especiales­ desplegó Carabineros en los alrededores de La Moneda con motivo de una nueva conmemoración del golpe militar, al tiempo que la Intendencia Metropolitana sólo autorizó a 12 organizaciones a entregar sus ofrendas florales en la puerta de Morandé 80, por donde sacaron muerto hace 34 años al ex presidente Salvador Allende.

Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista, hubiese preferido que Pinochet estuviera vivo. «Hubiéramos preferido que estuviera y que estuviera siendo juzgado por los crímenes por los cuales no pagó».

Para él, este 11 de setiembre «todavía es un día cargado de la herencia de la dictadura», porque existen restricciones para realizar homenajes al presidente Salvador Allende y por la prohibición que hubo el domingo de pasar por La Moneda en la tradicional marcha hacia el Cementerio General.

«A la puerta de Morandé 80 vamos a ir, por lo menos algunos privilegiados vamos a tener la posibilidad de hacerlo y nos vamos a quedar con ese sentimiento, que aún no encontramos la fórmula para el reencuentro de los chilenos, para que la democracia se imponga».

El timonel del PC reflexionó también sobre el rol que tuvo Augusto Pinochet durante todos estos años en que se le rindió homenaje cada 11 de setiembre. «Era un elemento de provocación que ya no va a existir, y aquellos que anunciaron, o de alguna manera insinuaron a través de la prensa, que iban a ‘celebrar’ este 11 de setiembre, espero que no lo hagan. A eso propondría que se le pusiera el máximo de trabas, porque me parecería increíble que en Chile se permitiera celebrar un golpe de Estado, las violaciones a lo derechos humanos, eso ya sería retroceder muchísimo en lo que hemos logrado, o en lo poco que hemos logrado». *

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