El hombre, que denunció ser víctima de una falsa promesa de trabajo, se encuentra muy grave

Inmigrante rumano se prendió fuego a lo bonzo en España

El hecho ocurrió en la ciudad de Castellón, en la oriental comunidad autónoma de Valencia. El inmigrante, cuya identidad no ha sido facilitada, se ubicó con sus parientes frente a la subdelegación del gobierno español en la ciudad, solicitando ayuda para financiar el viaje a Rumania.

Al no ser atendido, abrió una botella que traía consigo llega de gasolina, se roció y se prendió fuego. Su mujer y sus dos hijos intentaron disuadirlo pero no lo lograron.

Isabella, su hija adolescente, explicó a un grupo de periodistas que ellos sólo pedían unos 400 euros (520 dólares) para pagar el viaje de retorno, comprometiéndose a reintegrarlos antes de que transcurriera un año.

Por la gravedad de sus heridas, que hacen temer por su vida, el inmigrante fue trasladado a la unidad de quemados de Valencia.

Este caso puso en primera plana lo que sucede con muchos inmigrantes que arriban a este país trasladados por mafias que les cobran abultadas sumas de dinero, con la promesa de que tendrán contrato de trabajo y vivienda en alquiler.

Pero ellos, como otros, resultan estafados, no consiguen trabajo y deben vivir en la calle. Así lo contó Isabella, quien narró que hasta ahora subsistieron recogiendo y vendiendo chatarra por las calles.

Isabella añadió que nadie les hizo caso, pues «la policía nos mandaba a Asuntos Sociales, allí nos decían que fuéramos a la Cruz Roja… y desde ahí vuelta a empezar, todo como un círculo y sin recibir ayuda».

No es el primer caso. Otro rumano, Valentín Andrón, se incineró por los mismos motivos y murió víctima de las quemaduras en octubre de 2004 en la ciudad de Valencia, capital de esta misma comunidad del mismo nombre ubicada en la costa del mar Mediterráneo.

La situación de los inmigrantes rumanos no es muy distinta de la de quienes provienen de otros países, pero es mayoritaria, dada la facilidad que tienen para llegar por tierra desde su país, en autobuses o camiones preparados al efecto por las mafias.

Un ejemplo claro se registra estos días en la comunidad de Castilla-La Mancha, la mayor productora de vino de España y a la que llegan miles de rumanos para trabajar en la vendimia.

Aunque ya no tanto como en años anteriores, pero es usual ver a empresarios del campo esperando la llegada de los autobuses o camiones y allí mismo elegir y llevarse a trabajar temporalmente con ellos a los que arriban.

En el entorno del municipio de La Herrera, que tiene 380 habitantes, se instalan, comen y duermen al aire libre cientos de rumanos, a los que cada semana se suman entre 200 y 300 más.

¿Por qué son contratados sin cumplir con la ley, que exige que antes de llegar a España ya tengan firmado su contrato? pregunta IPS a Francisco López García, vecino de un pueblo de Castilla-La Mancha.

«No podemos buscar trabajadores hasta saber cómo será la cosecha, porque las vides pueden dar más o menos producción dependiendo de que haya lluvia o no y de que caiga o no el granizo en la época de floración», explicó.

Con ese criterio no siguen el protocolo oficial de búsqueda de trabajadores en el extranjero, proceso que tarda uno o dos años, dependiendo de la carga burocrática de cada consulado español en el extranjero.

Este año se prevé que la cosecha de uva en las 600.000 hectáreas de esa comunidad dedicadas a ese cultivo supere los 2.700 millones de kilogramos, que permitirán producir 18 millones de hectolitros de vino.

 

Reelección

Los dirigentes socialistas tienen definido el calendario de acciones por la reelección presidencial de José Luis Rodríguez Zapatero.

La Comisión Ejecutiva Federal del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) realizó su primera reunión tras las vacaciones y curiosamente decidieron poner a un lado los problemas internos, igual que intentaron hacer sus rivales del Partido Popular (PP).

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