La Cámara baja se transformó en campo de batalla por juicio contra magistrados

Diputados bolivianos se agarraron a las piñas

La jornada de violencia irrumpió en la Cámara baja, donde los legisladores de ambos bandos se enfrentaron a golpes de puño y patadas durante un debate por un juicio de responsabilidades contra cuatro magistrados del Tribunal Constitucional (TC).

La mayoría oficialista intentaba aprobar en la Cámara de Diputados un proceso contra los magistrados Elizabeth Iñiquez, Martha Rojas, Walter Raña y Artemio Arias, del TC, máxima instancia que vigila el cumplimiento de la Carta Magna, acusados de prevaricación en mayo por el presidente socialista Evo Morales.

Los cuatro jueces, de los cinco que componen el Tribunal, fallaron por suspender en sus cargos a cuatro miembros de la Corte Suprema de Justicia designados por decreto presidencial, con el argumento de que esas nominaciones tenían carácter interino.

Esa decisión motivó que Morales presentara ante el Congreso una proposición acusatoria para iniciar un juicio de responsabilidades a los cuatro tribunos.

La Cámara de Diputados, dominada por el gubernamental MAS, fue convocada desde el martes para aprobar o rechazar el informe de una de sus comisiones, que sugirió respaldar el juicio a los magistrados.

La oposición consideró que el informe de la Comisión de Constitución, dominada por el oficialismo, era improcedente porque desconocía el fallo de la Corte de Distrito de La Paz, que declaró pertinente un recurso legal en favor de los jueces demandados. Los incidentes surgieron cuando miembros de la oposición subieron al podio de la Cámara de Diputados y desalojaron a los miembros de la presidencia en protesta porque la bancada gubernamental, aparentemente, había tomado la decisión de no atender la resolución de la Corte de La Paz.

Tras el desalojo, los legisladores del gobernante MAS intentaron echar a los opositores para reanudar la sesión.

En medio de forcejeos surgieron gritos y empellones, primero, entre oficialistas y opositores, y minutos después los golpes de puño y patadas reinaron en la accidentada sesión, según imágenes difundidas por la televisión.

Tras la escabrosa sesión, el presidente de la Cámara baja decidió trasladar las deliberaciones a instalaciones de la Vicepresidencia de la República, a dos cuadras de distancia del Parlamento.

Finalmente la Cámara de Diputados aprobó, en ausencia de la oposición, la iniciación de un juicio contra los cuatro magistrados, medida que ­según el oficialismo­ implica la inmediata suspensión de sus cargos.

La resolución será remitida al Senado ­de mayoría opositora­, donde se sustanciará el proceso y se emitirá sentencia por la culpabilidad o la absolución.

A causa de los disturbios, la diputada oficialista Emiliana Ayza denunció haber sido agredida por el diputado opositor Antonio Franco, quien ­según dijo ella­ no respetó que estaba embarazada. La legisladora fue trasladada en camilla a un hospital de La Paz.

Mientras en La Paz se vivían esos incidentes , en la ciudad de Sucre ­capital del departamento de Chuquisaca­ la Policía reprimió una manifestación que asedió la sede de la Asamblea Constituyente, cuya mayoría rechazó considerar el pedido de capitalidad plena para esa ciudad en desmedro de La Paz, actual sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo.

Los manifestantes intentaron romper el cerco policial para ingresar a la sala de reuniones de la Constituyente, acción reprimida con bombas lacrimógenas y disparos de balines de goma por parte de la Policía.

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