El presidente ruso
Vladimir Putin, y el príncipe Alberto de Mónaco se desplazaron ayer a la República rusa de Tuva, en la frontera con Mongolia, donde tomaron juntos el té en una yurta (tienda de campaña típica de Asia central). Ambos mandatarios ya se entrevistaron el domingo en el castillo de Petergof, a 25 km de San Petesburgo. Este lunes, Putin y Alberto II abandonaron el fastuoso palacio imperial de San Petesburgo para tomar el avión presidencial con destino a Kyzil, la capital de Tuva. Desde allí tomaron un helicóptero hasta una isla sobre el lago de Tere-Khol, conocida por sus ruinas del imperio mongol del siglo VIII.
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