Georgia afirma que fue blanco de un misil ruso
«Toda esta provocación fue pensada (por Rusia) para sembrar el pánico, para perturbar la estabilidad de Georgia y cambiar el rumbo político del país», declaró el presidente georgiano, Mijeil Saakachvili, que se desplazó al lugar donde cayó un artefacto, en Tsitelubani (60 kilómetros al oeste de Tiflis).
«Desmentimos categóricamente toda implicación en esos acontecimientos», declaró por su parte a la AFP el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov.
«Estas declaraciones no corresponden a la realidad. No somos nosotros (los rusos), seguro, los que hemos hecho eso», añadió Peskov.
El ministro georgiano del Interior, Vano Merabishvili, dijo que los radares detectaron el vuelo de al menos un bombardero ruso Sukhoi-24 que entró de la frontera rusa, por el norte, y regresó en la misma dirección.
«Según informaciones preliminares, el aparato disparó un misil teleguiado», dijo el ministro a la televisión georgiana Rustavi 2.
«Un misil fue encontrado y tal vez encontraremos otros», indicó a la AFP Chota Outiachvili, portavoz del mismo departamento. La televisión rusa mostró un pequeño cráter en un campo cerca de la localidad de Tsitelubani, a unos 50 kilómetros de la capital Tiflis. Restos de un proyectil estaban esparcidos alrededor, algunos con inscripciones en alfabeto cirílico ruso.
El misil no explotó y por eso no causó víctimas, según Georgia. Un vecino de Tsitelubani, Dinar Kaziyev, aseguró a la AFP haber presenciado el bombardeo: «Dos aviones volaban a una altitud elevada y uno de ellos descendió y soltó algo».
Georgia, con una población de menos de cinco millones de personas, es un fuerte aliado de Estados Unidos en la estratégica región del Cáucaso.
Las relaciones se degradaron entre Georgia y su vecino ruso desde la llegada al poder en el año 2003 del presidente prooccidental Mijeil Saakachvili tras la llamada «Revolución Rosa».
Saakachvili busca en especial retomar el control de Osetia del Sur, así como de Abjasia, dos territorios prorrusos que se separaron de Georgia. Además es partidario del ingreso de Georgia en la OTAN.
Georgia critica frecuentemente al Kremlin por entrometerse en esos conflictos. Y ya en anteriores ocasiones acusó a Rusia de haber violado su espacio aéreo y haberlo bombardeado. En agosto del 2002, una persona murió y tres resultaron heridas por proyectiles que Georgia atribuyó a Moscú.
En Moscú, la fuerza aérea desmintió también cualquier implicación.
«Los aviones rusos no realizaron ninguna misión de vuelo ni el lunes ni esta mañana en esta región y por ende no pudieron violar el espacio aéreo de Georgia», declaró el coronel Alexandre Drobychevski, portavoz de la fuerza aérea.
Según el comandante ruso de la fuerza de paz en Osetia del Sur, general Marat Kulakhmetov, citado por la agencia Ria Novosti, el avión se aproximó por el este, desde la propia Georgia.
En esa misma línea, desde Sjinvali, «capital» de la república independentista de Osetia del Sur, el líder de los rebeldes Eduard Kokoity dijo que el disparo vino de un avión georgiano.
«Es una provocación de la parte georgiana para desacreditar a Rusia», declaró el «presidente» prorruso citado por la agencia Interfax. Georgia estuvo bajo el gobierno de Moscú hasta la desintegración de la URSS en 1991. Desde entonces, el pobre país intenta afirmar su soberanía sobre los territorios separatistas.
Rusia reconoce las fronteras de Georgia, pero irrita a Tiflis al mantener estrechos lazos políticos y militares con los rebeldes. La fuerza de paz, integrada mayoritariamente por tropas rusas, verifica un alto el fuego que se sostiene en medio de gran tensión. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad