Estados Unidos convocó reunión de grupo internacional

Nuevo ataque israelí

Siria condenó severamente los ataques aéreos. «Lo que la región necesita es una paz integral y no el derramamiento de más sangre», afirmó el diario Al Baath, órgano del gobernante partido sirio Baath.

«Israel debería darse cuenta que la resistencia es el resultado de su ocupación del Líbano», añadió el periódico.

Pero en una demostración de que las tensiones comienzan a reducirse, Israel autorizó ayer a los residentes de las zonas cercanas a la frontera a que abandonen los refugios.

Israel había mantenido a la gente del norte del país durante tres días en refugios, temiendo que Hezbolá lance cohetes Katyusha contra su territorio en represalia por los ataques contra la infraestructura libanesa.

En la zona de ocupación israelí del sur del Líbano, aviones israelíes dispararon contra supuestas posiciones de la guerrilla de Hezbolá en los cerros de Jabal ad Dahr y Wadi Zelaya, hiriendo a dos rebeldes.

Ambas partes se adjudican la victoria en esta última escalada de violencia, en la que Israel destruyó el martes tres plantas de energía eléctrica en El Líbano y provocó heridas a 15 personas.

El grupo Hezbolá respondió matando al sexto soldado israelí en la zona de ocupación en dos semanas.

Los libaneses, que aún tratan de recuperarse de una guerra civil con intervención extranjera que se prolongó 15 años, sufren en estos días severos cortes de electricidad que los dejan por varias horas sin luz ni calefacción.

Un dirigente de Hezbolá dijo que los rebeldes habían ganado en esta nueva confrontación.

El primer ministro israelí Barak «ha fallado miserablemente en alcanzar ninguno de sus objetivos en la última agresión contra la infraestructura libanesa», dijo Mohammed Birjawi, jefe de la unidad social de Hezbolá, que incluye hospitales y escuelas.

En Washington, el portavoz del Departamento de Estado, James Rubin, dijo que Estados Unidos llamó a un encuentro para el viernes del grupo encargado de verificar el acuerdo de 1996, que establece reglas para que los combates no afecten a los civiles.

El grupo de vigilancia, que incluye a representantes de Israel, Líbano, Siria, Francia y Estados Unidos, se reunirá en el cuartel de la fuerza de las Naciones Unidas asentada en el sur del Líbano.

Siria, que respalda a Hezbolá y que es la principal fuerza de ocupación en el Líbano, afirmó que los ataques israelíes, los mayores en ocho meses, están dirigidos a modificar el acuerdo de 1996, para tener las manos libres para atacar objetivos civiles.

Siria retomó en diciembre las conversaciones de paz con Israel luego de 45 meses de interrupción. Pero el diálogo se rompió de nuevo hace un mes al no ponerse las partes de acuerdo sobre qué tema abordar primero.

Mientras tanto en Israel, una encuesta indicó que la mayoría de la población quiere que sus tropas abandonen el sur del Líbano lo más pronto posible.

El sondeo del Instituto Dahaf y el diario Yedioth Ahronoth mostró que el 57 por ciento apoya la retirada, aún en el caso de que no se alcance un acuerdo con el Líbano y Siria.

Barak ha prometido retirar sus fuerzas del país vecino en julio como parte de un acuerdo de paz que quiere negociar con Beirut y Damasco. Y no ha descartado la posibilidad de concretar el repliegue sin mediar acuerdo alguno.

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