Brown "comprende la encrucijada" en Irak, dijo Bush

Londres y Washington estrechan sus relaciones

«El Reino Unido y Estados Unidos mantienen una asociación que se reafirmará en los próximos años», dijo Brown, quien llegó el domingo a Estados Unidos en su primer viaje oficial a este país desde que asumió el cargo a fines de junio.

No obstante, el controvertido tema de Irak predominó en lo que los asesores describieron como «variadas» conversaciones en la residencia presidencial de Camp David (Maryland, este).

Brown «comprende la encrucijada» en Irak, dijo Bush durante una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro británico.

«No tengo ninguna duda, en mi fuero interno, de que Gordon Brown comprende que un fracaso en Irak sería un desastre para la seguridad de nuestros dos países (…). No tengo duda en mi fuero interno de que él comprende la encrucijada de esta batalla», dijo Bush.

Bush y Brown se habían reunido a solas en un desayuno de trabajo, después del cual se reunieron con otros participantes, entre quienes se incluyó a la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice.

El primer ministro británico destacó en una columna de opinión publicada ayer en un diario estadounidense los ideales compartidos por ambas naciones.

«Creo que nuestra asociación atlántica está arraigada en algo más fundamental y duradero que en intereses comunes e incluso que nuestra historia compartida: está anclada en ideales compartidos que durante dos siglos vincularon los destinos de nuestros dos países», escribió Brown en «The Washington Post».

«Si en el pasado siglo luchamos juntos para salvar la idea de libertad de la amenaza totalitaria, en esta generación defendemos juntos el ideal de libertad contra la amenaza terrorista», precisó.

Antes de llegar el domingo a la base Andrews de la Fuerza Aérea, en las afueras de Washington, Brown quiso cortar de cuajo las especulaciones acerca de que querría tomar distancia de la Casa Blanca por las diferencias a propósito de Irak.

«Es del firme interés nacional británico que tengamos una fuerte relación con Estados Unidos, nuestra relación bilateral individual más importante», dijo.

Sin embargo, las dudas se mantienen tras la designación de varios críticos de la guerra en Irak en puestos ministeriales clave, la aparente preocupación de Londres por la política exterior estadounidense y el hecho de que no se mencionara el involucramiento anglo-estadounidense en el golfo en los comunicados previos a la visita de Brown.

Michael Ellam, portavoz del primer ministro británico, rechazó un informe del diario «Sunday Times» que afirmaba que el asesor de Brown en política exterior, Simon McDonald, había auscultado a la Casa Blanca sobre un posible retiro de 5.500 militares británicos del Sur de Irak.

Ellam dijo que McDonald le había aclarado a los responsables de la política exterior estadounidense que la posición británica no había cambiado. *

 

Armas

Estados Unidos volvió a demostrar, con el anuncio de una gran venta de armas para los estados aliados del golfo, que sigue confiando en el régimen conservador de Arabia Saudita para hacerle frente a Irán en Oriente Medio.

«El fracaso del proyecto estadounidense del Gran Oriente Medio democrático, consumado con la derrota en Irak, obliga a Washington a intentar salvar los muebles distribuyendo ayuda militar por todas partes», considera Joseph Henrotin, redactor jefe de la revista francesa Defensa y Seguridad Internacional (DSI).

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