OPINION INTERNACIONAL

La voz del islam moderado

El diario «Asharq Alawsat» que se edita en Londres, en árabe y en inglés, no es seguramente el diario favorito de Osama bin Laden. Puede ser considerado la voz árabe moderada más influyente a nivel internacional y en primera instancia es el vocero de los 1.8 millones de musulmanes en Gran Bretaña. Vale la pena reseñar algunos de sus artículos aparecidos recientemente. Por ejemplo, en un artículo de Adel Darwish titulado: ¿Dónde se realiza la marcha musulmana contra el terrorismo? El autor hace un alegato contra la cultura de la muerte predicada por los terroristas que invocan al Islam. Escribe el articulista : «Muchos musulmanes me escriben objetando el uso del término «islamistas» para referirse a las atrocidades como las del 7/7 de Londres. Pero para ilustrar el problema que deben enfrentar los periodistas al seleccionar una terminología apropiada, uno puede referirse a muchos otros ejemplos de movimientos políticos violentos, especialmente cuando algunos aspectos del conflicto tienen una dimensión religiosa. El movimiento republicano en el conflicto de Irlanda por ejemplo, siempre tuvo hondas raíces en la fe católica y se basó en el apoyo de los católicos. De la otra parte, los unionistas solían irritar a los nacionalistas irlandeses con sus marchas de Orange, que se inspiraron en la orden Orange protestante del siglo XVII. Sin embargo, el ejército republicano irlandés (IRA) nunca se llamó un movimiento católico y nunca hizo referencias al catolicismo en sus publicaciones (además, el IRA, con unas pocas excepciones atribuidas a mala comunicación, siempre advirtió de sus atentados para evitar víctimas, mientras el terrorismo islamista está empeñado en maximizar el número de víctimas humanas.)»

«En un video difundido por Al Jazeera, el líder de la banda del 7/7, reiteró que cometía su crimen en nombre del Islam, invocando versos del Corán e incluso refiriéndose a nosotros, los ciudadanos británicos, como el enemigo (pese a que él mismo es británico de nacimiento)».

«Los teóricos que crearon la filosofía del islamismo como un movimiento político violento como Hassan al Banna y Sayyed Qutb, los ideólogos de la Hermandad Musulmana, que es el abuelo de todos los movimientos modernos, invocó versículos selectos del Corán para justificar la violencia. Ellos sostenían que constituía un deber musulmán «matar a los infieles donde se los encuentre». Pocos años después de iniciado el movimiento esta definición de las víctimas fue ampliada para incluir a musulmanes partidarios de un régimen liberal de vida contrario a las convicciones de los islamistas.»

«Los que hicieron explotar cines, teatros, bares y clubes nocturnos o mataron a jueces, artistas e intelectuales en Egipto en las décadas del 30 y el 40 pertenecen a un grupo que fue nombrado por inspiración de su fundador Hassan el Banna, quien creó el slogan «El mensajero (el profeta Mahoma) es nuestro líder y la guerra santa es nuestro camino». Era evidente que él le imprimió el sello islámico a su grupo, que se bautizó con sangre, fuego y muerte. Asimismo asoció el nombre del Profeta que es sagrado para todo musulmán a un eslógan que limita el sentido de la Jihad a una guerra violenta, cuando tiene un profundo sentido filosófico relacionado con el compromiso de auto-mejoramiento individual y colectivo.»

«En la década del 70, otros grupos terroristas siguieron el ejemplo de la Hermandad Musulmana invocando de una u otra manera al Islam: Jihad Islámico, Gamaa al Islamiya (Grupo islámico) Ansar al Islam (Partidarios del Islam) Tafkir wal Hijra ( Expiación y Éxodo) Ejército de Mahoma, Al nagun min al Nar ( Redención del infierno) Tawhid y Jihad ( Monoteísmo y Jihad) .

«Por ejemplo, el clan Dagmush en Gaza, que secuestró al periodista de la BBC, Alan Johnston, y lo mantuvo en cautividad durante 114 días (y al principio reclamaron un rescate) se llamó a sí mismo «Jaish al Islam» (El ejército del Islam). ¿Qué es lo que aquellos que acusan a los periodistas británicos de unir el Islam con el terrorismo sugieren que hagamos? ¿Como los grupos terroristas mismos utilizan nombres y eslóganes islámicos, no tenemos otra opción que utilizar los nombres elegidos por ellos mismos?

Sin embargo, el cambio de política de Gordon Brown de utilizar otra terminología y evitar las alusiones al Islam, fue bien recibida por los columnistas de «Asharq Alawsat». Por ejemplo, en un artículo titulado «Gordon Brown y el desafío terrorista» escribe Michel Binyon: «Hay claras diferencias entre las políticas de Blair y de Brown. Después de los ataques del 7/7 en el subterráneo de Londres, Blair inmediatamente anunció una serie de medidas para expulsar a imanes extranjeros, controlar mezquitas radicales, dar mayores poderes a la policía para detener a sospechosos y perseguir a aquellos que glorifican al terrorismo. Muchos musulmanes británicos se sintieron amenazados con este enfoque que ha incrementado las sospechas contra todos los musulmanes. Brown, por el contrario, ha sido más sutil. Deliberadamente no habló de extremismo musulmán, sino de extremismo de «Al Qaeda». No propuso nuevas medidas de emergencia y destacó la necesidad del diálogo con los líderes musulmanes. Y dejó en manos de los líderes religiosos de todas las confesiones, y a musulmanes comunes, que expresen su disgusto con la conspiración de los médicos».

En otra parte del artículo, su autor da cifras muy interesantes sobre los médicos en Gran Bretaña: «De los 277.000 médicos reconocidos en Gran Bretaña, 128.000 se formaron fuera del país. Hay miles del Medio Oriente y 1.985 sólo de Irak. Muchos más llegaron de la India: unos 27.000 doctores indios actualmente trabajan en Gran Bretaña, incluyendo muchos musulmanes».

«Pero la confianza pública es la primera víctima de la conspiración. Médicos indios y extranjeros temen que los británicos comunes los miren con desconfianza lo que puede incrementar las tensiones raciales. Varias asociaciones de médicos extranjeros han publicado enérgicos comunicados de condena al terrorismo».

Un tema recurrente en «Asharq Alawsat» es la condena al expansionismo iraní en el mundo árabe. Por ejemplo, Hussein Shobokshi, un columnista habitual del diario denuncia la injerencia iraní en las últimas elecciones en Bahrein y las pretensiones de altos dirigentes dirigentes iraníes de que ese rico país petrolero es una «provincia iraní» que debe ser recuperada.

El final del artículo titulado «La difusión de la sedición» resulta particularmente significativo: «Irán es un país que prefiere presentar su revolución y sus ‘glorias’ como eslóganes para distraer a su pueblo y a toda la región. La verdad es que Irán se encuentra en una seria crisis, pese a ser uno de los países productores de petróleo más importantes, carga sus coches con gasolina y la importa del extranjero. Su juventud sufre de una altísima tasa de desempleo y una alarmante difusión de drogas. En lugar de encarar seriamente sus problemas internos, Irán desatinadamente lanza declaraciones provocativas y pretende que todo el Golfo Arabe es parte de un territorio que le fue robado. Lo menos que puede decirse es que esta forma de pensar constituye un llamado a la sedición intolerable».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje