Libia: conmutan penas de muerte a acusados de infectar niños con VIH
El máximo órgano judicial de Libia decidió ayer, en última instancia, conmutar la pena de muerte de cinco enfermeras y un médico de Bulgaria por la de cadena perpetua, informó una fuente oficial.
«El Consejo Superior (de las Instancias Judiciales libias) decidió conmutar la pena de muerte por la de cadena perpetua», dijo a la AFP la fuente, que habló bajo condición de mantener su anonimato.
Los detenidos podrían purgar sus penas en sus países de origen, pues Libia y Bulgaria suscribieron un acuerdo de extradición en los años de 1980.
Sin embargo, el Consejo Superior no clarificó el destino inmediato de los seis condenados.
El Consejo Superior de las Instancias Judiciales libias, que depende directamente del ministro de Justicia, tiene poder para modificar o incluso anular el veredicto de la Corte Suprema, que el pasado miércoles confirmó la condena a muerte de las enfermeras y el médico acusados de haberle inoculado el virus del sida a 438 niños en Benghazi, la segunda ciudad de Libia. Las familias de los niños libios contaminados con sida anunciaron ayer que renunciaban a la pena de muerte pronunciada en contra de los búlgaros. «Hemos renunciado a la pena de muerte en contra de las enfermeras, después de que todas nuestras condiciones fueron atendidas», declaró a la AFP el portavoz de las familias, Idriss Lagha. El anuncio se produjo luego de que las familias recibieran una «indemnización» de un millón de dólares (724.000 euros) por víctima.
Un documento firmado fue transmitido a la Fundación Kadhafi, que llevó a cabo las negociaciones con las familias, según la misma fuente.
La Fundación, presidida por Seif al Islam, hijo del presidente libio Muamar Kadhafi, precisó que el dinero provenía de fondos especiales de ayuda a Benghazi, creados en 2005 por Trípoli y Sofía, bajo la égida de la Unión Europea. *
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