Hamas y Fatah no tienen un problema, son el problema
En opinión de Shobokshi, los enfrentamientos entre Hamas y Fatah en la Franja de Gaza han dilapidado cincuenta años de lucha palestina, mientras las atrocidades y horrores cometidos por ambos bandos dan como resultado una merma total de su legitimidad política, tanto ética como moralmente. Los países árabes deberían tomar nota y boicotear tanto a Hamas como a Fatah. La única «salvación» posible reside en la excarcelación del líder Marwan Barghouti, conocido como el Mandela palestino, sostiene este analista del mundo árabe.
La única salida para los palestinos está en la liberación de Barghouti, líder de Fatah respetado por las dos facciones y el mejor interlocutor para el gobierno israelí, coincide Linda Heard, editora y periodista británica residente en El Cairo, y colaboradora de la cadena Al-Jazeera y el periódico Arab News.
Para el analista del periódico israelí Haaretz, Israel Harel, el nuevo gobierno palestino elegido en Cisjordania es una mera ilusión, aunque cuente con los apoyos de Israel y Estados Unidos, debido a que no representa al conjunto de los palestinos y está liderado por un líder ficticio como Mahmud Abas.
El autor rechaza que exista un «Hamastán» en Gaza y un «Fatahstán» en Cisjordania, y recuerda que en las pasadas elecciones Hamas obtuvo una mayoría clara en Cisjordania. En este contexto, la erosión de Fatah es imparable, y por mucho que le pese a estadounidenses e israelíes, no hay ningún interlocutor palestino válido.
«El gobierno es ineficaz e irrelevante. No es capaz de resolver ningún problema, sino que es la manifestación de los problemas». La definición la realizaba el especialista en Medio Oriente Basem Izbeidi, para explicar la caída del dividido gobierno palestino tras la guerra civil.
Hamas se apoya en dos milicias: su brazo armado, las Brigadas de Izedin Al Qasam, unos 15.000 hombres bien armados, y los 6.000 de la Fuerza Ejecutiva. Una facción de los comités de Resistencia Popular está apoyando a los islamistas, que según el gobierno israelí son ayudados por Irán y Siria.
Por su parte, el presidente Abas cuenta con las Fuerzas de Seguridad (Policía, Seguridad Preventiva, Fuerza 17 e Inteligencia, 30.000 hombres en total, aunque la mayoría en Cisjordania) y con la inestimable ayuda de Estados Unidos, que desde que perdió las elecciones ha invertido más de 59 millones de dólares en armar a su hombre en los territorios, aunque para muchos la idea de Keith Dayton de ayudar a Abas fue contraproducente, ya que muchas de esas armas terminaron en manos de los islamistas de Hamas.
Sin embargo, gracias a Washington la guardia presidencial había pasado de 2.500 a 5.000 hombres en Gaza y ha recibido armas después de que la Administración Bush le requiriera a Israel que permitiera el paso de equipamiento para Fatah por su territorio. Además, Fatah cuenta con las Brigadas Al Aqsa.
Gaza es el feudo absoluto de Hamas, donde sus seguidores son mayoría, y Cisjordania el de Fatah. Jonathan Schanzer ya predecía en 2001 que «no sería en absoluto sorprendente» que la Autoridad Palestina se dividiese geográficamente.
Un ensayo de lo que harán en otros países cuando los controlen
Esta nueva situación favorece hoy un proceso de islamización en la Franja de Gaza. Es la primera ocasión en que los Hermanos Musulmanes están gobernando y será «un ensayo de lo que harán en otros países cuando los controlen», opina Walid Salem, analista político especializado en asuntos palestinos, que dirige el Centro Panorama para la diseminación de la Democracia y el Desarrollo Comunitario, con sede en Ramala.
Las declaraciones hechas por líderes de Hamas en Gaza están dando señales de las intenciones de sus jefes para imponer reglas islámicas en ese territorio. En un discurso, el jeque Ismail Hanniyeh pidió a las brigadas de Al-Qassam que negociaran con los rehenes de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina de acuerdo con las reglas de tolerancia islámica, que son «tolerantes con aquellos que no mataron anteriormente a miembros de Hamas, pero exigen la ejecución de aquellos que mataron o atacaron a miembros de Hamas».
Shiekh Nizar Rayyan, uno de los líderes de Hamas, dijo que lo que estaba sucediendo en Gaza era «un conflicto entre el islam y la apostasía, y que terminaría mediante la clausura de la era del secularismo y el ateísmo en Gaza». Añadió que él transformaría los centros de operaciones de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina en una mezquita, afirma el analista palestino.
Si uno añade a estas declaraciones el incremento de las actividades de varios grupos salafistas en Gaza que están respaldados por algunas ramas de Hamas y que actúan contra cibercafés, contra aquellas mujeres que no llevan el velo y contra cristianos, entonces la tendencia hacia la imposición del islam sobre toda la población de Gaza, incluyendo a los no creyentes, se torna más evidente.
Al menos una treintena de cibercafés y videoclubes han sido arrasados por el fuego, en un intento de cortar de raíz cualquier intención de ver material erótico o pornográfico. Al menos una librería cristiana también ha sido incendiada. Incluso se ha atacado un colegio financiado por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos durante la celebración del Día del Deporte en la ciudad de Rafah, junto a la frontera egipcia.
Lo que es difícil de predecir es el alcance y el tipo de islamización que se implementará, pero eso es sólo un detalle ya que no influirá en la principal dirección, que no es otra que la dirección «hacia la islamización», dijo Salem.
La respuesta ante este proceso de islamización no pasa por el hecho de que alguna gente de Fatah intente abandonar Gaza, como tampoco los seculares, intelectuales, empresarios privados, líderes de ONG y la mayoría de los demócratas y liberales que están yéndose por culpa de las amenazas a sus vidas. Desafortunada y contrariamente, esto acelerará el proceso de Hamas, imponiendo sus normas en Gaza, explica el analista palestino.
De pluriconfesional y multiétnico a confesional
Lo cierto es que semanas después del golpe del grupo integrista en Gaza, los contenidos de los programas de la televisión cambiaron para difundir los valores islámicos.
La sociedad palestina experimenta un proceso de islamización, pasa de ser un pueblo históricamente integrador, pluriconfesional y multiétnico a convertirse en modelo de sociedad confesional.
Desde que Hamas dio su golpe militar, la televisión palestina y las estaciones de radio Al Hurreya y Al Shabab, que estaban en manos de Fatah, dejaron de emitir en Gaza y el único canal de televisión palestino que ahora se emite desde la franja es Al Aqsa.
«Nosotros (Hamas) no somos contrarios a otras voces. No impusimos nada, ni amenazamos a nadie. Si ellos abandonaron sus puestos en la televisión o la radio fue porque recibieron las órdenes de Abas», se defiende Fathi Hamad, director del canal del grupo islámico.
Pero las declaraciones de Hamad se contradicen con las pretensiones de la televisión de Hamas. Al Aqsa lanzará tres nuevos programas educativos para niños, adolescentes y jóvenes «para abrirles los ojos a una nueva realidad y prepararles para el futuro».
Por ejemplo, el programa del polémico ratón Farfour (la versión islamista del ratón Mickey) fue retirado tras una denuncia internacional por «incitar a los niños a odiar a Israel y apoyar la resistencia armada». En su último capítulo, Farfour fue asesinado a golpes por un personaje que representaba a un soldado israelí que quería comprar sus tierras. El ratón murió en manos de «los asesinos de niños», dijo Sara, la presentadora adolescente del programa.
En su reemplazo, el programa de la abeja Nahul «enseñará a los niños a ser buenos musulmanes. A los jóvenes se les recordará cuáles son sus responsabilidades y obligaciones en el islam y a la mujer se le invitará a cubrirse el pelo con el h
iyab como muestra de castidad, modestia y piedad», añade Hamad.
«Les cortarían la lengua o la cabeza»
Pero para Lana Shahin, directora de informativos internacionales de la Televisión Palestina, «con estas nuevas medidas Hamas quiere, entre otras, condenar a la mujer al ostracismo».
Lana explicó que dos días antes de que finalizaran los combates con las fuerzas de Fatah llegaron amenazas de muerte de parte de un grupo que se hace llamar el Ejército de la Justicia del Islam.
Allí exigían a las mujeres ponerse el hiyab o «les cortarían la lengua o la cabeza».
Varias mujeres han sido asesinadas a balazos en lo que va de año. Sus cuerpos son hallados acribillados en las puertas de sus casas. Son los llamados crímenes de honor, ejecutados con frecuencia por parientes de la mujer acusada de adúltera, prostituta o simplemente por mantener relaciones previas al matrimonio.
A pesar de la amenaza, Lana ha elegido no usar el pañuelo, aunque su religión sea la musulmana. Aun así, no niega que la advertencia del Ejército de la Justicia haya tenido un efecto multiplicador.
«Hace un par de días me encontré a dos compañeras de la televisión que se habían cubierto el pelo con el pañuelo, y al verme bajaron la mirada para no tener que saludarme. Me quedé helada», cuenta a los periodistas enviados a la región.
Pero según analistas, la islamización de Gaza no es nueva. De hecho, «llegó de la mano de la corrupción del gobierno palestino», como lo afirma Azmi Ashour, subdirector de la revista Democracia, en El Cairo, experto en el tema.
Ashour asegura que «desde la creación de la Autoridad Nacional Palestina, en 1994, sus dirigentes destinaron gran parte de las ayudas internacionales a crear una cuantiosa cantidad de cuerpos de seguridad poco funcionales e instituciones administrativas totalmente burocratizadas».
Este factor, sumado a las continuas interferencias en la política palestina por parte de Estados Unidos e Israel, «crearon un malestar en el seno de la sociedad palestina, que dio su apoyo al movimiento islámico de Hamas en detrimento del laicismo», dice Ashour. Hamas, fundada a finales de los 80, proviene de la entidad caritativa Muyama, liderada por el jeque Ahmad Yassin, y son los herederos de la doctrina de los Hermanos Musulmanes de Egipto, cuyo objetivo al asentarse en territorios palestinos es islamizar esa sociedad.
Hamas aprovechó el dinero proveniente del exterior para aumentar y mejorar sus infraestructuras escolares, sanitarias y caritativas y creó así una red paralela a la estatal para aumentar su influencia.
Además, en la última década del siglo XX creó su brazo armado, las Brigadas de Ezedín Al Kasam, que se convirtió en el referente nacional. Poco a poco se ha ido ganando a los palestinos.
Un sistema de califato islámico
Según Walid Salem, analista político especializado en asuntos palestinos que dirige el Centro Panorama para la diseminación de la Democracia y el Desarrollo Comunitario, con sede en Ramala, en la etapa del nacionalismo palestino, la prioridad residía en la agenda nacional palestina. El esfuerzo dedicado a dicha agenda, con el fin de alcanzar un Estado palestino, mantenía prácticamente ocupados a la OLP y sus facciones.
La historia, hoy, es otra. El proyecto nacional de los palestinos es uno más en los temas de la agenda de Hamas. Como parte de los Hermanos Musulmanes, su principal propósito reside en la creación de un sistema de califato islámico. En consecuencia, lo que sigue a la toma del control de Gaza no ha de ser necesariamente la toma del control de Cisjordania, en caso de que aquí no existan aún condiciones, sino que puede ser Egipto, si este país está listo antes que Cisjordania para tal proceso de islamización.
Dicho de otro modo: los Hermanos Musulmanes, incluido Hamas, procurarán la islamización donde sea posible, sin que ello limite una agenda nacional definitiva. De ahí que Hamas no tema a cuestiones como la separación de Gaza de Cisjordania o las trabas al establecimiento de un Estado palestino. Esto último no es prioritario en su agenda. Es más: la rama de Hamas y de los Hermanos Musulmanes en Gaza y Cisjordania trabajarán también para controlar Cisjordania después de haberlo hecho en Gaza, pero para evitar separarse unos de otros, explica el especialista palestino.
Dicho todo esto, debería añadirse que Hermanos Musulmanes fue fundada en 1928 para recuperar el sistema de califato islámico, y desde entonces ha sido incapaz de lograrlo. En consecuencia, no dudará en intentar hacerlo en Gaza, mediante el establecimiento de un semi califato.
La destrucción de las casas de Yasser Arafat y del presidente Abas en Gaza, como el mayor símbolo del nacionalismo palestino, es meramente una señal indicativa en esa dirección.
Horacio Vázquez-Rial, historiador, periodista y escritor,piensa que Israel nunca estuvo tan amenazado, con un embrión de república islámica en dos fronteras establecidas de facto como Gaza y Cisjordania, grandes conflictos nacionales en Líbano y Egipto, con Siria financiando las actividades terro-
ristas en Oriente Medio e Irán afirmando que los israelíes tienen los días contados. En este contexto, el apoyo europeo al presidente Abas sirve para muy poco, mientras no se combine con un respaldo irrestricto a Israel, único país que apoya la creación de un Estado palestino.
La conversión de la Autoridad Palestina en una república islámica de corte iraní traerá aparejado el fin del Estado israelí, opina. *
Te recomendamos
¿mesías?
Milei rendirá tributo al mesiánico Rebe de Lubavitch, que predicaba supremacismo racial judío
Desde proclamarse mesías y decir que los judíos son la raza superior hasta los escándalos de pederastia encubiertos por la organización: este es el movimiento al cual Javier Milei rendirá tributo en el Palacio Libertad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad